Valladolid se alía con Renfe para dar a conocer los vinos de la región

Lanzan el Tren del Vino de Valladolid, pensado para los madrileños

El viaje, de un día, cuenta con visitas a bodegas, rutas y comida

Valladolid se alía con Renfe para dar a conocer los vinos de la región

Hasta el próximo mes de diciembre, los primeros sábados de cada mes, además de los días festivos en la capital, los madrileños tendrán la oportunidad de conocer de primera mano la diversidad vinícola de la provincia de Valladolid. Renfe, la Diputación provincial y Sodeva (Sociedad para el desarrollo de Valladolid), han firmado un acuerdo por el que se ha creado el Tren del Vino de Valladolid, una experiencia que combina el viaje en el tren con el enoturismo y la gastronomía de la región.

Así, en los días señalados, la operadora ferroviaria ofrecerá un combinado de ida y vuelta desde Madrid a Pucela en trenes Avant. En total, serán 52 plazas por cada tren, que partirán de la estación de Chamartín a las 10:15 horas para llegar al destino una hora después y desplazarse por distintos pueblos en autobús a lo largo de todo el día. La ida, además, está amenizada con una teatralización a bordo.

La idea de la iniciativa, en palabras del vicepresidente de la Diputación de Valladolid, Víctor Alonso, es poner “las cinco denominaciones de origen con las que cuenta la provincia al alcance de los madrileños”. Como el viaje está pensado para subir y bajar en un día, serán las denominaciones de Ribera del Duero, Cigales y Rueda, las más próximas a la ciudad, las que tengan mayor protagonismo, si bien es cierto que las de Toro y Tierras de León, con parte de su representación en la provincia, también tendrán hueco en algunos de los planes que se han pensado.

En cada una de las citas que Renfe y la Diputación de Valladolid han planeado, los itinerarios son diferentes. En una de ellas hay cerrada una ruta de senderismo por el Canal de Castilla. Otra tiene prevista una visita a Tordesillas. Lo que no falla en ninguna es la visita a una o dos bodegas con sus respectivas catas. Algunas de las casas más habituales en las visitas son Hiriart, El Hilo de Ariadna o Ramón Bilbao. Los pueblos con más paradas en los itinerarios son Cigales y Mucientes, con parada en la bodega-aula de interpretación, en la que se puede ver de primera mano una bodega rehabilitada del siglo XVI.

El viaje, que además de las visitas y catas guiadas por la zona cuenta con una comida típica de la región, tiene un precio de 97 euros, que desciende a los 77 en el caso de los menores de edad. Una vez acabada la jornada, los viajeros vuelven a la estación de Valladolid, para llegar a Madrid algo más tarde de las 21:30 horas.

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