Qué hay que tener en cuenta si se invierte en función del pago de dividendos

Los expertos aconsejan elegir valores con ingresos recurrentes y potencial en Bolsa, además de la retribución al accionista

En Europa, con la deuda aún a tipos muy bajos, la rentabilidad por dividendo aún es un reclamo para el inversor conservador

Qué hay que tener en cuenta si se invierte en función del pago de dividendos

Las políticas ultralaxas de los bancos centrales han obligado en los últimos años a muchos inversores a trasladarse a la renta variable para sacar algo de partido a sus ahorros. Para los perfiles más conservadores las compañías con elevadas rentabilidades por dividendo eran la opción más socorrida. Aunque tomar posiciones en los valores con dividendos atractivos no suponía erradicar la volatilidad que acompaña a la renta variable, servía al menos para obtener mayores retornos que si se optaba por imposiciones a plazo fijo o deuda, con muchos de los tramos en terreno negativo.

Este panorama sin embargo empieza a cambiar y el alza de rentabilidades de la deuda, en especial en EE UU, comienza a rivalizar con la inversión en Bolsa por rentabilidad por dividendo, aunque la remuneración al accionista siga ofreciendo alternativas atractivas al inversor. En EE UU, la deuda a 10 años ha trepado esta semana al 3,1%, máximos de 2011, y las letras a tres meses, al 1,9%.

Europa en cambio todavía está lejos de la realidad. Las políticas de retribución al accionista tienen de hecho adeptos entre los inversores más conservadores del Viejo Continente, aquellos que buscan en el dividendo un refugio ante la creciente volatilidad. Es posible encontrar valores con sólidos fundamentales, buen desempeño en Bolsa y rentabilidades por dividendo atractivas que superan el 4%. La entidad financiera Intesa Sanpaolo, la energética REN, la petrolea Total y la aseguradora Axa son algunos de los ejemplos más representativos.

Óscar Anaya, analista de Tradition, es uno de los defensores de esta estrategia. No obstante, el experto aconseja estudiar bien las compañías antes de invertir en ellas porque muchas pueden aparentar tener altas rentabilidades pero en realidad es “porque ha caído el precio de la acción”. Además de la rentabilidad por dividendo desde esta firma de inversión tienen en cuenta otros criterios de valoración. De esta forma, “priman más los fundamentales y la visibilidad a medio y largo plazo, pilares básicos a la hora de hacer un buen asset allocation, antes de elegir compañías por rentabilidad por dividendo. Hay que tener en cuenta que, en muchos casos, compañías con altos yields no significa que vayan a pagar, ya que una fuerte caída de la acción puede venir por profits warnings, algo que puede desencadenar en una cancelación del dividendo”, añade Anaya.

Dentro de la Bolsa europea, la española se ha caracterizado tradicionalmente por ser una de las que más miman a los accionistas. La rentabilidad por dividendo del Ibex es del 4,13% frente al 3,84% del FTSE británico o el 3,42% del Mib italiano. Pero el Ibex no solo lidera el ranking en Europa, sino que también se sitúa por encima de índices estadounidenses como el Dow Jones (2,27%) o el S&P 500. Dentro de la Bolsa española destacan Endesa (6,94%), Enagás (6%), BME (6,13%) y Mapfre (5%) entre las más rentables por dividendo.

Por sectores, desde Alpha Value apuntan al de las telecomunicaciones como el más rentable vía dividendo. En 2018 la rentabilidad media de estas compañías es del 5,2%. A las operadoras le siguen las compañías de seguros con una rentabilidad del 5% y que además cuentan a su favor con la perspectiva positiva que traerá un horizonte de subida de tipos.

Para los inversores que se planteen invertir en empresas extranjeras, desde Self Bank recuerdan que entra en juego la tributación y la doble imposición entre países. Hablando de dividendos, significa que pagamos por ellos en el país de origen y en el de destino (en este caso España). Para evitarlo, la AEAT tiene con la mayoría de países convenios de doble imposición, que permiten recuperar lo retenido, con el límite que corresponde en España, que es del 15%.

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