Las ventajas fiscales disparan los precios y las ventas de casas en Portugal

El Gobierno ha aprobado medidas para regular el alza del alquiler

Lisboa, Oporto y el Algarve son las zonas que más se revalorizan

Panorámica de edificio de viviendas en Lisboa.
Panorámica de edificio de viviendas en Lisboa.

La actriz estadounidense Scarlett Johansson es la última cara conocida que ha decidido comprar casa en Lisboa y sumarse así a la amplia lista de celebridades que han optado por mudarse a Portugal. Según distintas informaciones de medios locales, Johansson habría adquirido un apartamento en el barrio de Príncipe Real, uno de los más céntricos de Lisboa.

Se une a artistas como la cantante Madonna, que se trasladó a la capital lusa para acompañar a uno de sus hijos, que juega en las categorías inferiores del equipo de fútbol del Benfica; y los actores Michael Fassbender, que compró un apartamento de lujo en el barrio de Alfama, y John Malkovich. Este último, además de vivir en la capital lusa, es socio de varios restaurantes y una discoteca.

¿Qué tiene la ciudad lisboeta para que en tan corto espacio de tiempo numerosos famosos hayan decidido instalar su residencia allí? Tal y como explica Constanza Maya, directora de Expansión para España, Portugal y Andorra de Engel & Völkers, se trata de un conjunto de medidas puestas en marcha por el Gobierno ya en 2013 con el objetivo de atraer inversión y talento y reanimar el mercado inmobiliario. “La fuerte reducción aplicada a los precios de los vuelos, unida a los incentivos fiscales que tienen los jubilados extranjeros y los compradores de vivienda, así como el buen clima han propiciado que numerosos pensionistas y profesionales del centro y norte de Europa decidan mudarse al país vecino”, asegura Maya. Esta fuerte demanda por parte de ciudadanos foráneos, más la mayor necesidad de vivienda de los portugueses, que ha aflorado como consecuencia de la mejora económica, han hecho que los precios inmobiliarios lleven meses creciendo con fuerza.

Así, tal y como recuerdan desde Engel & Völkers, el régimen fiscal permite a los jubilados extranjeros en Portugal recibir la pensión de su país de origen sin pagar el IRS (impuesto sobre el rendimiento de las personas singulares, equivalente al IRPF español) durante toda una década y les exime de pagar los principales tributos que gravan la compra de vivienda o simplemente su posesión, como es el equivalente al IBI español. En Francia, por ejemplo, hay numerosas propiedades que pagan por este impuesto 10.000 euros al año. El acuerdo se aplica a cualquier ciudadano de la Unión Europea y también a los de aquellos países que hayan firmado con el Gobierno luso convenios destinados a eliminar la doble tributación, como lo han hecho Estados Unidos, Brasil y Japón, entre otros.

Este ventajoso régimen es para jubilados o pensionistas que pasen al menos 183 días en el país vecino, pero es que para profesionales vinculados a determinados sectores de actividad, el Gobierno también estableció un tipo reducido del 20% del IRS. De esta manera, Lisboa y su área de influencia, Oporto y buena parte del Algarve se están convirtiendo desde hace dos años en lugar de residencia permanente de muchos profesionales liberales procedentes de toda Europa cuya ocupación les permite desarrollar su carrera online (arquitectos, ingenieros, artistas, inversores, entre otros).

Como consecuencia de todo ello, el precio de las casas lleva ya un par de ejercicios creciendo por encima de la media europea (que es del 4,5%), las ventas crecen al 20% anual; y el fenómeno de los alquileres turísticos comienza a preocupar al Ejecutivo. El INE portugués acaba de publicar los datos relativos al cierre del año pasado. Sus cifras constatan que la vivienda en Lisboa y Oporto se revalorizó un promedio del 18% anual. El precio medio de las casas se situó en 932 euros por metro cuadrado, lo que representa un incremento del 7,6% frente al valor registrado en el cuarto trimestre de 2016.

Respecto al auge de los alquileres, el Gobierno ha aprobado en las últimas semanas distintas medidas para proteger a los inquilinos con menos ingresos e incrementar la oferta del parque de casas para arrendar. La medida estrella la constituyen un conjunto de fuertes beneficios fiscales para los propietarios. Quienes alquilen sus propiedades durante al menos tres años por un 20% por debajo del valor del mercado tendrá derecho a una reducción del IBI de al menos el 50% y quedarán exentos de pagar el impuesto que grava los alquileres.

Cómo conseguir alquileres asequibles

Medidas para caseros. Si el contrato de arrendamiento a precios por debajo de mercado supera los 10 años de duración, el propietario tendrá derecho a rebajarse el IRPF del 28% al 14%; si supera los 20 años de duración, apenas tendrá que pagar un IRPF del 10%.

Ayudas a inquilinos. El Consejo de Ministros también ha aprobado la renovación automática de los contratos de alquiler de los mayores de 65 años y de quienes tengan un grado de discapacidad superior al 60% y lleven más de 25 años en la propiedad. La medida persigue “blindar” los contratos de los colectivos más vulnerables,

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