Estas son las divisas emergentes más castigadas por el alza de tipos de EE UU

El peso argentino continúa presionado por las tensiones económicas del país

Las subidas del crudo reactivan los temores de subida de la inflación

divisas pulsa en la foto

El dólar se sitúa en el punto de mira de los inversores. La apreciación que registra en las últimas semanas es recibida con los brazos abiertos por las economías desarrolladas como las de la eurozona, pero vista con pavor por las emergentes, muy dependientes de la financiación en billetes verdes.

Hasta el momento los mercados en vías de desarrollo habían digerido sin sobresaltos el proceso de normalización monetaria en EE UU apoyados en el crecimiento global y la recuperación de las materias primas. Una tendencia que comienza a resquebrajarse.

El bono estadounidense a diez años superó la barrera del 3% el pasado 24 de abril sin que los emergentes se vieran alterados. Pero han sido las recientes subidas del precio del crudo las que han reavivado los temores. El mercado comienza a poner en precio el aumento de la inflación y es ahora cuando los inversores confían en que las subidas de tipos no solo han llegado para quedarse sino que se acelerarán en los próximos meses. Ante este escenario, son muchos los que optan por sacar el dinero de las economías en desarrollo y dirigirlos a EE UU, proceso que ha acelerado la depreciación de sus divisas.

Las dificultades que atraviesa Argentina no contribuyen a calmar los ánimos, reactivando el miedo a un efecto contagio en Latinoamérica. Las medidas acometidas por el Ejecutivo y la subida de los tipos de interés (solo la semana pasada el Banco Central elevó las tasas en tres ocasiones hasta el 40%) no han servido para frenar el descalabro del peso, que en lo que va de año se devalúa un 27,7%, hasta las 24 unidades por dólar. El temor a la salida masiva de dinero fuera de las fronteras es tal que el pasado martes el presidente argentino Mauricio Macri solicitó ayuda al FMI con el objetivo de poner coto los descensos del peso y devolver la estabilidad financiera a un país que tiene el 55% de su deuda está denominada en dólares.

La evolución experimentada por la moneda argentina no es una excepción. Otra de las divisas que peor comportamiento registra en los últimos cinco meses es la lira turca, que acumula una depreciación del 13,6%. Después del sobresalto que vivieron los emergentes en 2013 cuando el expresidente de la Fed Ben Bernanke anunció la posibilidad de retirar el programa de compras de deuda, las economías en desarrollo se han afanado por reducir su dependencia de financiación en dólares. Pero no todas lo han hecho. Turquía por contra ha incrementado el peso de su deuda en billetes verdes hasta el 28,8%.

Las reformas acometidas por Brasil y la mejora de su economía no eximen al real brasileño de las caídas. En lo que va de año cede un 8,4%. A él se suman otras como el rublo ruso (-7,3%) o la rupia india (-5,7%).

Aunque los expertos confían en que el dólar corrija parte de la subida, cualquier señal de endurecimiento de la política monetaria estadounidense podría hacer tambalear a estos países, que ven cómo su acceso al mercado se compromete por el aumento de los costes de financiación.

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