Brufau arremete contra las subvenciones a las automovilísticas para el vehículo eléctrico

El presidente de la petrolera dice que el coche eléctrico no será competitivo hasta 2025

Hace una defensa a ultranza de la energía solar en la junta de accionistas

El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d) y el consejero delegado Josu Jon Imaz, durante la junta de accionistas de la compañía.
El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d) y el consejero delegado Josu Jon Imaz, durante la junta de accionistas de la compañía.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha asegurado hoy en la junta general celebrada en Madrid que la petrolera “formará parte activa en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero” y que, al mismo tiempo, contribuirá “a suministrar toda la energía que el planeta demanda”.

 A pocos días del cierre definitivo del acuerdo para la venta del 20% del capital de Gas Natural Fenosa a una sociedad controlada por el fondo CVC, por 3.800 millones de euros, que marcará un giro estratégico a las inversiones del grupo, Brufau descartó el reparto de un dividendo extraordinario con las plusvalías que obtenga.

El presidente de Repsol hizo una defensa a ultranza de la energía solar, la que, en su opinión, va a crecer más en los próximos años y la que considera, junto con la eólica y la eficiencia energética, la solución a la reducción de emisiones. Respecto a los ingresos por la venta de Gas Natural, Brufau descartó el reparto de un dividendo extraordinario.

Brufau criticó las subvenciones en I+D+i que están recibiendo las compañías automovilísticas alemanas para desarrollar el vehículo eléctrico, ayudas que, en su opinión, los ciudadanos no recuperarán. El ejecutivo considera que las inversiones en investigación “deben correr a cargo de las empresas, no de los ciudadanos”.

También arremetió contra los incentivos a la compra de este tipo de coches, que supone una transferencia de rentas, pues estos coches “van destinados a las clases favorecidas”. En este sentido, aconsejó que se destinen estos fondos a la renovación de la flota de motores de combustión: con las ayudas a un vehículo eléctrico, se podrían cambiar siete u ocho de aquellos. Si la flota actual fuese más eficiente, se reducirían las emisiones de CO2 en 20 millones de toneladas.

El presidente de Repsol planteó serias dudas sobre el automóvil eléctrico, “que solo será competitivo a partir de 2025”. Mientras tanto, habrá que solucionar “la geopolítica de los metales de las baterías(el cobalto); el ciclo de emisiones de dichas baterías y la energía con la que funcionarán estos vehículos”, pues, de ser con carbón, las emisiones aumentarían. “El vehículo eléctrico formará parte del negocio de Repsol, pero cuando toque estar”, subrayó.

Descarta el pago de un dividendo extraordinario con las plusvalías obtenidas por la venta de Gas Natural

En un discurso centrado en el debate sobre la transición energética, a corto plazo, Brufau recomendó invertir “el máximo posible en renovables”, especialmente en energía solar. También “un cambio en la movilidad de las ciudades y la generación distribuida”, para la que pidió para ello el apoyo regulatorio y apoyo económico para medidas de eficiencia de los hogares.

Respecto a los informes sobre transición energética y en una crítica velada al encargado por el Gobierno, Brufau consideró que “hay debates de gente honesta y otro de consultoras y expertos mal llamados independientes”.

La posición de Repsol es el compromiso en la lucha contra el cambio climático combinando la seguridad de suministro, el acceso universal a la energía, mantener a competitividad de la industria y la sostenibilidad. En este punto, recordó que dos tercios del planeta seguirá necesitando “mucha energía para crecer”.

Tras reconocer la tensión entre el consumo y reducción emisiones, el presidente de Repsol auguró que “el petróleo seguirá formando parte importante del balance del mix energético. Será una energía complementaria, no sustituible”.

Por su parte, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destacó el buen entorno del mercado, en el que la cotización del Brent subió un 24%. También la fortaleza del euro, al que no ha afectado de manera relevante las políticas expansivas de EE UU. En el mercado interior, y después de cuatro años, Repsol destaca la consolidación de la recuperación de la venta de carburantes, que ha aumentad un 4,8%, tras la caída del 20% durante la crisis.

Respecto a las actuales subidas del crudo, el consejero delegado dijo que “no es bueno ni sano”, porque responde a tensiones geopolíticas y puede tener consecuencias negativas para el negocio del dowmstream. Queremos “una demanda estable y precios razonables”, concluyó Imaz.

 

Recuperar un euro por acción

Tras dejar claro que las plusvalías que se obtengan por la venta de la participación del 20% Repsol en Gas Natural Fenosa no se destinarán a un dividendo extraordinario, el presidente de la petrolera sí avazó su intención de recuperar el pago de un euro por acción. La junta aprobó ayer una retribución de 0,90 euros por título corresponiente al beneficio del año pasado y la modalidad de scrip dividend.

La asamblea aprobó el nombramiento como consejeros exterorno independientes de María del Carmen Ganyet e Ignacio Martín san Vicente y ratificó el nombramiento por cooptación y reelección de Jordi Gual, presidente de Caixabank.

El presidente de Repsol centró su discurso en la junta anual en el reto que supondrá la reducción de emisiones de CO2. En su opinión, si China no elimina el carbón (el 23% de las emisiones mundiales corresponden al carbón chino, no habrá solución.

Respecto a España, que las ha reducido en 20 millones de toneladas entre 2005 y 2015, Brufau considera que las empresas han hecho los deberes: mientras el PIB crece un 3% las emisiones de carbono lo hacen al 1%.

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