¿Por qué la Bolsa italiana sube un 12% pese a la ausencia de Gobierno?

El Mib marca máximos de 2008 gracias al tirón de la banca

Los inversores aplauden la moderación de las posturas radicales

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Dos meses han pasado ya desde que se celebraron las elecciones e Italia continúa sin Gobierno. Las formaciones políticas fueron convocadas ayer por el presidente de la República, Sergio Mattarella, para ver si lograban desbloquear la situación y evitar unos nuevos comicios.

Unas elecciones para las que la Liga y el Movimiento 5 Estrellas ya han puesto fecha –como pronto serían el 8 de julio–, tras rechazar un Gobierno de tecnócratas. Mattarella, por su parte, ofreció la posibilidad de poner en marcha un “Ejecutivo neutral” hasta finales de diciembre que saque adelante el presupuesto.

El embrollo político no ha empañado el buen desempeño de la Bolsa italiana. Después de tocar mínimos del año el 5 de marzo, el día después de las elecciones, el MIB rebota y sube un 12,3% en el año, ascenso que le lleva a situarse en máximos de octubre de 2008. La Bolsa italiana lidera el ranking de la renta variable europea. El índice que más cerca se sitúa es el Cac francés, (4,12%). En los cinco meses que duraron las negociaciones en Alemania para la ree­lección de Angela Merkel, el Dax alemán bajó un 1,59% a pesar de que en el camino los ascensos alcanzaron el 7,66% y el índice tocó máximos históricos.

“El sector bancario tiene mucho que ver en este buen comportamiento. ­Había estado muy castigado y, tras las últimas operaciones de rescate, parece que el mercado se muestra más receptivo”, afirma Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. El experto señala como ejemplos a Unicredit e ­Intesa Sanpaolo, dos entidades que se revalorizan más de un 14% en el año y se cuelan entre las entidades más recomendadas de Europa después de las firmas de análisis revisaran sus estimaciones.

No todo tiene que ver con la banca. Fernández-Figares apunta que los partidos más extremistas, tanto de derecha como de izquierda, han moderado su discurso para lograr formar Gobierno, algo que ha sido bien recibido por los inversores. Estos ven a “Italia como una oportunidad tanto por la valoración de sus compañías, inferior a la de otros mercados europeos, como porque consideran que la situación política terminará mejorando”, subraya. En la misma idea insiste Nicola Mai, de Pimco, que resalta cómo el líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, ha moderado de manera significativa su punto de vista, llegando a abandonar por completo su postura euroescéptica. Asimismo, el experto apunta que la capacidad de operar del Movimiento 5 Estrellas es muy limitada pues el Eurogrupo y el CE vigilarán de cerca las medidas a implementar.

El responsable de análisis de crédito soberano europeo en la gestora de renta fija añade que en los últimos dos años el mercado se ha acostumbrado a convivir con eventos políticos imprevistos –por ejemplo brexit o el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos– sin que esto haya mermado la capacidad de crecimiento.

A pesar del optimismo que impera en el mercado italiano, Fernández-Figares pide cautela porque considera que no se ha desactivado la probabilidad de que el riesgo empeore. De momento, el estancamiento político no se está dejando sentir en los indicadores macroeconómicos, pero abre la puerta a que los datos adelantados que se publiquen en los próximos meses empiecen a reflejar un cierto enfriamiento económico. Esto serviría de excusa a muchos inversores para tomar beneficios.

Enrique Cuadra, director corporativo de riesgos, información y recobro se Solunion prevé que Italia crezca 1,4% en 2018 y 1,2% en 2019, dentro de un contexto económico europeo positivo, gracias a la recuperación del comercio y a las condiciones monetarias y financieras.

El bono italiano se toma un respiro

El buen comportamiento de la renta variable ha tenido su réplica en el mercado de deuda. El 22 de febrero, coincidiendo con la subida generalizada de las rentabilidades ante los rumores de un endurecimiento de la política monetaria en EE UU y de manera indirecta en la zona euro, el bono italiano a 10 años marcó máximos de octubre de 2017 al situarse en el 2,169%. En la actualidad las rentabilidades se han moderado y el bono cae al 1,765%.

En un entorno complejo para la inversión “los bonos italianos ofrecen un rendimiento potencial decente en el contexto de los diferenciales comprimidos y las valoraciones de las acciones elevadas”, afirma Nicola Mai, de Pimco.

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