La conversión a fijos de mayores de 45 años se dispara un 70% en diez años

Los contratos convertidos a fijos del resto de edades caen un 23,5%

Solo el 2% de las ofertas de empleo se dirigen a los más mayores

Contratos mayores 45 años indefinidos Ampliar foto

En el primer trimestre del año se han realizado 194.617 conversiones de contratos temporales en indefinidos. Es una cifra algo inferior a las 346.062 contrataciones fijas iniciales que se produjeron también entre enero y marzo pasados. Pero, aun así, demuestra que el uso de la contratación temporal como instrumento de entrada al mercado laboral permanente es elevado

Además, la contratación indefinida, a pesar de representar ahora poco más que el 10% de todos los nuevos contratos que se firman, lleva varios trimestres creciendo el doble que la contratación temporal.

Sin embargo, pese a la mejora de la contratación indefinida, este tipo de conversiones de temporales en fijos se están usando ahora menos que hace diez años. En el primer trimestre de 2008, cuando la crisis económica empezaba a dar sus primeros síntomas pero el nivel de empleo era aún superior al actual, se realizaron 222.876 conversiones de temporales en fijos, lo que representa un 12,6% más que en los tres primeros meses de 2018.

No obstante, hay un colectivo en el que sí se han disparado estas conversiones en comparación con hace diez años: el de trabajadores mayores de 45 años. En este caso, en el primer trimestre de este año se han realizado 44.056 conversiones, un 70% más que las realizadas a este colectivo en el primer trimestre de 2008.

Solo en el último año, este tipo de contratación ha crecido un 22%.

De esta forma, las conversiones de los mayores de 45 años suponen ya el 22% del total de transformaciones de eventuales en fijos, en doble que hace 10 años, cuando representaban el 11,7%.

Es más, este aumento de las conversiones se ha registrado prácticamente solo entre los mayores de 45 años; y especialmente entre los de 50 y 54 años y aquellos de 55 y 59 años, que han duplicado estas transformaciones de contrato en ambos casos.

De hecho, si se elimina de la comparación de lo que ocurría en 2008 a los mayores, el descenso de las conversiones comparadas con hace diez años sería aún mayor, del 23,5%

Así lo ha puesto de manifiesto el análisis de estos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) elaborado por Randstad, en el que también destacan que este aumento de las conversiones en el colectivo de mayores se ha registrado tanto en todos los sectores como en todas las regiones. Si bien es cierto que con diferente intensidad.

Así, por ejemplo, si se compara con las conversiones realizadas a estos trabajadores hace un año, Murcia y Navarra fueron las comunidades donde más crecieron, un 52% y 51% respectivamente. Mientras que los incrementos que se produjeron en Madrid (del 5%) o en Castilla La Mancha (11%) fueron mucho más modestos.

Servicios y universitarios

¿En qué sectores se están registrando estas transformaciones? Fundamentalmente en servicios, donde se realizan siete de cada diez conversiones; le siguen la industria (15,2%), la construcción (11,7%) y la agricultura (3,8%).

En general, estos cambios contractuales se hicieron más a hombres este año (26.578) que a mujeres (17.478). Y en su mayoría a empleados con educación general (93.449) o segundo y tercer ciclo universitarios (17.062 contratos).

Sin embargo, el éxito de las conversiones a fijos de este colectivo contrasta con las preferencias de contratación inicial de la mayoría de los empresarios. Así, según el último informe anual de Adecco e Infoempleo, solo el 2% de las ofertas de empleo piden candidatos mayores de 45 años, que estén en sus últimos veinte años de vida laboral. Este porcentaje se ha reducido incluso a la mitad, desde el 4% de las vacantes registradas en 2016. Claro las ofertas destinadas al colectivo de edad inmediatamente anterior tampoco son mucho mayores: el 8% requieren profesionales de entre 41 y 45 años.

Si bien hay algunos sectores que reclaman más que otros a los trabajadores ya entrados en la cuarentena. Es el caso del sector sanitario o el de servicios a las empresas y el comercio. Mientras que también reclaman a profesionales de más edad para puestos de atención al cliente, diseño y maquetación y Administración de empresas en mayor medida que para otras actividades.

 

El papel de la Inspección

  • Conversiones a la fuerza. Una de las labores de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social es detectar los falsos temporales. Aquellos trabajadores que tienen un contrato eventual pero que desempeñan un empleo estructural o permanente en una plantilla. En estos casos, los inspectores obligan a la empresa a convertir en indefinido a ese trabajador. Según los últimos datos del Ministerio de Empleo desde la aprobación en 2012 del plan de lucha contra el fraude laboral, la Inspección ha obligado a convertir en fijos a casi 360.000 empleados temporales. Esto supone una media de unos 60.000 al año.
  • Más efectivos. La Inspección de Trabajo ha reforzado su plantilla con la incorporación ayer de 32 nuevos subinspectores de la nueva Escala de Seguridad y Salud Laboral. Con la incorporación de los subinspectores, la cifra de efectivos en la inspección de trabajo alcanza los 1.890 efectivos, la cifra más alta de inspectores y subinspectores registrada en el sistema. Además es la primera vez, desde 2011, que se crea una nueva escala en la Administración General del Estado.
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