Facebook, un gigante sin pies de barro

Los analistas consideran que el efecto del escándalo tendrá un impacto limitado

Subrayan la capacidad de generación de ingresos que tiene el gigante tecnológico

Facebook pulsa en la foto

Facebook ha vivido probablemente una de las semanas más difíciles de su breve historia. Las acciones del gigante tecnológico se desplomaron más de un 12% en tres sesiones, después de que se hiciera público el uso ilegítimo de datos personales de 50 millones de usuarios, con fines electorales. Los inversores temen las posibles sanciones, temen el daño reputacional, temen la huída de anunciantes (la principal fuente de ingresos de la gran red social) y critican la torpe reacción del fundador, presidente y máximo accionista de Facebook, Mark Zuckerberg. Aun así, la percepción generalizada es que la compañía tiene unas sólidas bases para seguir manteniendo la espectacular senda de crecimiento que ha protagonizado en los últimos años.

“Es normal que tras un escándalo así las acciones sufran varias sesiones de volatilidad, pero también es cierto que Facebook tiene capacidad para seguir aumentando los ingresos”, explica Miguel Ángel García, director de la firma de inversiones de Diaphanum.

Entre las vías que tiene la compañía para seguir manteniendo un ritmo creciente de facturación, este experto cita dos. En primer lugar, la capacidad que tiene la firma para sacar más rendimientos de varias aplicaciones que son de su propiedad y que en la actualidad son esencialmente gratuitas para los usuarios: los programas de mensajería Whatsapp y Facebook Messenger, y la red social de fotografías Instagram.

En segundo lugar, García menciona la capacidad de crecimiento que ha demostrado Facebook en países emergentes, en los que cada año va aumentando la penetración del uso de internet y de las redes sociales.

“La clave para ver cómo evoluciona el asunto será si Zuckerberg convence con las explicaciones que tiene que dar a las autoridades norteamericanas y europeas, y si la firma mantiene su prestigio entre los anunciantes”, apunta.

Hay que recordar que Facebook, pese a que cotiza en Bolsa desde hace menos de seis años tiene una capitalización bursátil cercana a los 500.000 millones de dólares, sus activos totales superan los 84.000 millones, y en 2017 registró unos ingresos de más de 40.000 millones de euros y un beneficio atribuido de casi 16.000 millones.

En cuanto a la diversificación geográfica de sus ingresos, la dependencia del mercado nortemericano es importante, pero está disminuyendo. En el último trimestre de 2017, el 49,3% de los ingresos publicitarios provenían de Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, solo el 11% de los usuarios de esta red social proceden de estos dos países.

También Julián Pascual, presidente de la gestora de fondos Buy&Hold, considera que las perspectivas bursátiles de la compañía son positivas. “Facebook es una compañía líder en su segmento y continuará siéndolo. 2.200 millones de usuarios es un éxito incontestable”, explica. A su juicio, uno de los factores que ha exacerbado la corrección bursátil de la semana ha sido la imparable revalorización de los últimos años. “Facebook es una compañía donde prácticamente la totalidad de los accionistas tienen plusvalías, por lo que es normal que haya ventas ante riesgos reputacionales como los que esta sufriendo, o posibles sanciones si se demuestra que ha incurrido en alguna infracción”, comenta.

Para algunos analistas, una de las claves de las caídas de los últimos días ha sido el alto precio que tenían las acciones. Los títulos de Facebook cotizan ahora un valor de 22 veces beneficio. “Es cierto que es una valoración exigente, pero es que la compañía ha demostrado que es capaz de mantener un ritmo creciente de generación de ingresos. Creeo que lo podrá sostener si logra limitar el daño reputacional”, apunta Miguel Ángel García, de Diaphanum.

La estructura de ingresos de Facebook es muy dependiente de la publicidad, que genera el 98,5% de su facturación. Por eso, la visión que tengan los anunciantes sobre la marca es crucial. García también apunta como un riesgo latente que haya una nueva regulación de la tipología de anuncios que puede aceptar Facebook, bien sea por una nueva normativa o por autorregulación. “Después de este escándalo podríamos ver que se restringen las campañas de publicidad política, por ejemplo”, apunta.

En cualquier caso, el consenso de analistas mantiene unas perspectivas positivas sobre el valor, con un potenial de crecimiento del 33% respecto al precio actual.

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