Con la banca extranjera llegó la innovación

Las entidades no nativas rentabilizaron las cuentas e innovaron en banca de inversión

Banca extranjera

La banca extranjera ha tenido siempre un importante efecto de modernización, dinamización, innovación y fomento de la competitividad en nuestro mercado, debido a sus aportaciones con nuevos productos, servicios y estrategias", destaca Julio Carlavilla, director de comunicación de Citi y con 35 años de experiencia en banca internacional.

La ley que permitió operar a los bancos extranjeros en el negocio minorista fue de 1978. Entraron a golpe de talonario en los ochenta mediante la compra de entidades que tenían problemas. BNP adquirió la Banca López Quesada en 1980; Barclays se quedó primero con Banco de Valladolid en 1981 y con el Zaragozano en 2003; Citi compró Banco de Levante en 1983; Chase, Banco de Finanzas en 1985, y Deutsche se hizo con el Banco Comercial Transatlántico en 1989.

Algunos que vinieron terminaron marchándose, como Crédit Lyonnais, Natwest, Abbey National o Banca Nazionale del Lavoro. "La salida se ha debido a una falta de tamaño para competir en un mercado muy maduro, con grandes bancos que tienen la mayoría del pastel y donde han tenido complicado rentabilizar la inversión fuera de los países de origen. Además, en ocasiones compraron entidades que no eran una perita en dulce", comentan expertos.

Los únicos bancos internacionales que hoy realmente hacen banca universal en España son Deutsche –que ha estado en proceso de venta– e ING, que ha crecido a la par de su negocio.
Los que quedan han tenido que ajustar la estructura en los últimos años, como Barclays, JP Morgan o Citi, centralizando servicios en Londres o en hubs europeos y manteniendo equipos locales que dan soporte y tratan a los clientes de banca privada o de inversión.

En la gestión de patrimonios también juegan en primera las entidades suizas UBS, Julius Baer, Credit Suisse, Rothschild, A&G, Lombard Odier y las andorranas Andbank y Crèdit Andorrà.
"En las operaciones de fusiones y adquisiciones, en los préstamos sindicados, las salidas a Bolsa o las emisiones de renta fija, el papel de los bancos internacionales es fundamental", puntualiza Jorge Sedano, de Commerzbank.

Pablo Lladó, responsable de mercado de capitales de Crédit Agricole CIB, concluye: "Han incrementado el cumplimiento normativo y la inversión en sostenibilidad del medio ambiente".

Remuneración del ahorro y pagarés, sus aportaciones

En la banca mayorista, productos como la financiación con tipos de interés variable, los créditos y préstamos sindicados, los pagarés de empresa, las coberturas de tipos de interés o divisa, las emisiones de bonos en varias monedas o warrants fueron introducidos por la banca extranjera.

Al cliente minorista le captaron, en muchas ocasiones, con el cebo de la alta remuneración de las cuentas o depósitos en los noventa, cuando la banca nacional solo rentabilizaba las imposiciones a plazo fijo de sus clientes con grandes patrimonios. Después, cuando Santander lanzó la Supercuenta y BBVA le siguió con el Libretón, competir les requirió más esfuerzo de inversión.

En hipotecas, extendieron las de tipo de interés variable y la posibilidad de cancelación anticipada. Introdujeron las tarjetas de crédito y fueron pioneros en la banca telefónica y, después, por internet.

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