Ángeles Delgado: “El negocio todavía está en el mercado tradicional"

Ha sido pionera en la gestión y dirección de estrategias en empresas tecnológicas

Cree que España necesita mujeres ingenieras para cubrir la demanda de nuevas profesiones

Tecnología
Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu.

Lleva más de tres décadas trabajando en el sector tecnológico, en el que Ángeles Delgado (Sevilla, 1962), licenciada en Económicas, es toda una autoridad. Previamente, a su incorporación a Fujitsu, donde ocupa la presidencia para España, Portugal y Latinoamérica, ha trabajado para empresas como Bull, Steria y Digital Compaq. Además de consejera del Fujitsu Laboratorios en Europa, es pionera en la gestión, dirección y diseño de estrategias y equipos comerciales dentro del campo tecnológico, donde algunas de las principales empresas están dirigidas por mujeres.

Sin embargo, hay muy pocas ingenieras.

Casi todas las tecnológicas en España están dirigidas por mujeres. Abrimos camino en los puestos directivos, algo que no sucede en otros países, otra cosa diferente es la población total de mujeres en el sector de la tecnología. Toda esta labor de concienciación debe comenzar en los entornos familiares. Necesitamos promover y hacer que la mujer se incorpore y que pueda desarrollar su carrera profesional. Además, con las nuevas profesiones se van a exigir cada vez más ingenieros, especialistas en ciencia del comportamiento, en robótica, y necesitamos mujeres.

¿Cuál ha sido su principal contribución en Fujitsu?

La principal, atraer las inversiones de la compañía hacia España. Dentro de mi estrategia y responsabilidad estaba que España fuera un mercado y un centro de conocimiento y experiencia, a través de Fujitsu Laboratorios. Se ha constituido el centro de excelencia europeo de big data y analítica, con una red de cloud de 22 millones en infraestructuras, ya que la gestión de datos en España es muy relevante para sectores como el financiero. Mi objetivo ha sido convertir a España en centro de exportación y servicios hacia otros mercados. Otro reto es acompañar a nuestros grandes clientes en su expansión hacia Latinoamérica. También en nuestra estrategia a seis años se encuentran las personas.

¿Cuántos empleados tiene a su cargo?

Tenemos 3.000 empleos directos. Estamos en un momento disruptivo y de transformación. Y son las personas el eje de esta transformación. En estos momentos hay muchos temas sobre la mesa, hay que adoptar diferentes actitudes, una enorme capacidad para aprender cosas nuevas, gestionar la incertidumbre, trabajar de manera colaborativa. Hace seis años diseñamos un plan que bautizamos Rumbo al 2020.

¿En qué consiste?

Se trata de un programa en el que han participado los directivos, un máster sobre la era digital, que hemos diseñado con la Universidad Francisco de Vitoria. También se han diseñado acciones dirigidas a conocimientos técnicos, y no solo las habilidades clásicas, sino hacia esa transformación digital que se requiere. Porque no hay transformación digital sin transformación cultural. También es importante un paraguas de comunicación, hay que comunicar a los empleados hacia dónde se va. En definitiva, concebir una estrategia basada en atraer inversión y convertir a España en exportador de conocimiento, y apostar por las personas y la comunicación.

¿Qué cambios debe acometer una empresa para adaptarse a las nuevas necesidades tecnológicas?

Tenemos tecnología, robótica, computación cuántica, big data, el internet de las cosas, esto supone una disrupción, todo se desarrolla de manera acelerada. Los cambios son profundos y estos se producen a una gran velocidad, lo que impacta en las personas. La transformación digital supone una revolución sin precedentes, y eso supone para las empresas nuevos escenarios competitivos, acceder a nuevos mercados, se desdibujan las fronteras, hay que ir del mercado tradicional a competir en mercados digitales. Esto es cuestión de supervivencia. Deberíamos ir más rápido, pero las grandes empresas lo están haciendo bien, aunque hay otras que se quedarán por el camino. Hay que repensar los procesos, entender el nuevo mercado competitivo y prestar atención al talento. Afecta a todos los ámbitos y se equivoca quien piensa que lo puede hacer solo.

Pero, de momento, el negocio sigue estando en el mercado tradicional.

Las cuentas de resultados van a seguir viniendo del negocio tradicional, pero hay que invertir en el mercado digital. Preparar la organización y trabajar la bimodalidad del negocio. En un estudio reciente que hemos hecho con 1.700 directivos de 25 países se afirma que la principal fuerza transformadora es el cliente, que cada vez es más exigente e informado, que demanda en experiencia personalizada.

¿Cómo se ha adaptado a la forma de trabajar y a la cultura japonesa?

Me siento tremendamente a gusto, es de absoluto respeto por las personas. Por ejemplo, la prioridad es el bien colectivo, la fuerza de los compromisos, el valor de una palabra dada que siempre se va a cumplir. Es la cultura del largo plazo. Sabe que se debe a sus accionistas, además es una empresa que está en el mercado desde 1935, se arraiga en la sociedad en la que opera. Es una cultura exquisita, respetuosa con los demás, hace que te sientas bien.

Acaban de hacer un estudio sobre cómo será el puesto de trabajo en 2025.

Los mileniales representarán más del 50% de la fuerza laboral y redefinirán la cultura corporativa en torno a modelos flexibles y abiertos a la colaboración y a los datos. El trabajo en remoto así como los freelance se establecerán como la norma. De ahí que la tecnología será primordial para este cambio.

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