Telefónica se refuerza en Brasil mientras analiza ventas en otros países latinoamericanos

Tiene en revisión activos en el subcontinente para una posible desinversión

Colombia y México, entre los países afectados

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Ángel Vilá, José María Álvarez-Pallete y Laura Abasolo, en la presentación de resultados de 2017.

El día del inversor celebrado por Telefónica Brasil en Nueva York ha dejado muy claro que el país sudamericano es clave para la compañía. Es, junto a España, el pilar del grupo que preside José María Álvarez-Pallete. Telefónica anunció un plan de inversiones de 26.500 millones de reales (unos 6.600 millones de euros), por encima del trienio anterior, y con especial acento en la fibra óptica para replicar el modelo español.

Además, Telefónica Brasil aseguró que habrá una aceleración de los ingresos y mantuvo su compromiso de mantener una alta remuneración a los accionistas. La compañía habló de “dividendo insuperable” y recordó que este año destinará 4.600 millones de reales (unos 1.100 millones de euros) a este fin, un 13% más que en el ejercicio anterior. Unos recursos fundamentales para Telefónica, propietaria de casi un 74% del capital, en su estrategia para reducir deuda por la vía orgánica.

En esta situación, la operadora se enfrenta a cambios. El movimiento estratégico en Brasil, detallado ante los analistas e inversores en Wall Street, coincide con la decisión de Telefónica de poner en revisión distintos activos en Latinoamérica para una posible desinversión.

La operadora está estudiando distintas opciones corporativas para hacer frente a la presión en los mercados financieros y acelerar la reducción de deuda. Telefónica contempla desde la venta directa de participaciones, tal y como hizo en 2013 con la venta del 40% de Telefónica Centroamérica a Corporación Multi Inversiones o la reciente venta del 40% de Telxius a KKR, a la posible colocación en Bolsa de parte del capital de estos negocios. Esta opción, que se estudió en 2012, ha sido bautizada como las “contraverónicas” en relación a la operación realizada en 2000 por la que Telefónica se hizo con el 100% del capital de sus filiales en Brasil, Argentina, Chile y Perú.

Asimismo, la compañía contempla la opción de vender los negocios en algún país. Fuentes del sector señalan que Colombia y México son dos mercados en los que Telefónica analiza esa alternativa. Colombia es un país en el que la operadora, junto con el Gobierno, tuvo que capitalizar la filial en 2017 con una inyección entre ambos superior a 1.800 millones de euros. A su vez, México es un país donde la competencia se endureció tras la entrada de AT&T en 2015, provocando una fuerte caída de los precios.

Lo cierto es que el proceso está en marcha y acelerándose. El propio Pallete, explicó en la presentación de los resultados de 2017, a final de febrero, que la operadora estudia las ventas o fusiones de activos, sobre todo en Latinoamérica, actualmente infravalorados en el conjunto de partes de la compañía.

El ejecutivo explicó que Telefónica está enfocada en mejorar los retornos del capital empleado y explorará la manera de poner en valor esos activos “que desde nuestro punto de vista puedan estar infravalorados en la suma de partes de Telefónica, que creemos que hay varios”. Pallete precisó que no se iban a comentar “operaciones concretas” porque esas transacciones hay que anunciarlas “cuando estén preparadas para su ejecución”, y añadió que la salida a Bolsa “no es la única alternativa”. El directivo explicó que hay otras operaciones corporativas para reflejar el valor de los activos como las posibles fusiones o los acuerdos para compartir infraestructuras.

Pallete explicó que entre las posibles opciones figuran las fusiones y los acuerdos para compartir infraestructuras

En la actualidad, además de Brasil, Telefónica tiene operaciones en cerca de una docena de países latinoamericanos, repartidos entre dos divisiones operativas: Hispanoamérica Sur, englobando Argentina, Chile, Perú y Uruguay; e Hispanoamérica Norte, que incluye Colombia, México, Centroamérica, Ecuador y Venezuela.

No sería la primera vez en la que Telefónica se deshace de posiciones en países periféricos para centrarse en los mercados principales. Dentro de su posicionamiento en Europa, entre 2012 y 2013, la teleco vendió las filiales en Irlanda, República Checa y Eslovaquia, para concentrarse en Alemania y Reino Unido.

En el caso de Europa, Telefónica sigue trabajando en la OPV de la filial británica O2. La compañía, que la semana que viene afrontará la subasta de espectro para 4G y 5G (relevantes para aumentar el valor de la filial), pondrá en marcha la operación sin urgencias, cuando las condiciones del mercado sean óptimas.

En relación a Alemania, en los mercados se ha especulado también en los últimos días con una posible salida de Telefónica. Fuentes del sector señalan que Telefónica Deutschland es una filial clave en la generación de caja del grupo merced a su alta remuneración al accionista, que además se paga en euros. Estas fuentes recuerdan, igualmente, que la compañía amplió su participación en Telefónica Deutschland hace un año con la compra a KPN de un 6% adicional en su capital.

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