La fuga de empleos por el 'brexit' puede ser un goteo y no un éxodo

Se puede evitar una huida a gran escala si los reguladores británicos mantienen las normas de la UE

Perfil de Fráncfort (Alemania).
Perfil de Fráncfort (Alemania).

La petición del ministro de Finanzas británico, Philip Hammond, de reconocimiento mutuo con la UE pretende prevenir una crisis de confianza entre los bancos de inversión con sede en Londres. Se puede evitar una fuga de empleos a gran escala, siempre que los reguladores británicos mantengan las normas de la Unión Europea.

Los grandes bancos están votando con los pies. UBS, Goldman Sachs y Standard Chartered se preparan para enviar más banqueros a Fráncfort. No es una emergencia: solo 725 empleos han dejado la ciudad debido al brexit desde el referéndum de 2016, según la Corporación de la City de Londres, entidad pública que también ejerce de lobby, que sin embargo prevé entre que entre 4.600 y 13.000 empleos se trasladen a la UE.

Salir del mercado único obligaría a Gran Bretaña a entregar el “pasaporte” que permite a los banqueros vender acciones, bonos y derivados en toda la UE. Estos trabajos deberán realizarse en otro lugar, y el personal relacionado irá detrás. El número de empleos que se muden dependerá en parte del grado en que las filiales de bancos de la UE puedan seguir usando la infraestructura de Londres. Una opción es convertir sus operaciones en la ciudad en secciones de filiales con sede en la UE. Por ejemplo, UBS planea fusionar su organización británica con su unidad de Alemania, según un memorando interno.

Ese sistema puede funcionar después del brexit, siempre y cuando los reguladores de la UE continúen confiando en la supervisión de sus contrapartes británicas. La propuesta de Hammond es un intento de pacto más formal, con estructuras de gobierno y mecanismos para resolver disputas. Hasta ahora, la UE ha demostrado poco entusiasmo: esto va más allá de los acuerdos comerciales convencionales, que tienden a centrarse en los bienes y no en los servicios.

Las esperanzas de Hammond dependen de que la UE reconozca las desventajas de perturbar lo que sigue siendo el mayor centro financiero de la región. Mantener el statu quo puede ser imposible, pero eso no hace inevitable un éxodo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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