La Casa Blanca se va quedando sin talento

El despido de Tillerson, que se une a la marcha de Cohn, estrecha el círculo de Trump

El ex secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, y su sucesor, Mike Pompeo.
El ex secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, y su sucesor, Mike Pompeo.

No es de extrañar que Rex Tillerson estuviera dispuesto a discrepar de su jefe el lunes y desafiar a Rusia directamente por el presunto envenenamiento de un ex agente doble en Reino Unido. El ya ex secretario de Estado de EE UU sabía que el presidente, Donald Trump, podría despedirlo. Es posible que el ex-CEO de Exxon Mobil no estuviera en el círculo cercano del magnate, pero su salida ayer reduce el ya somero equipo de talentos de la Casa Blanca.

Trump lo ha sustituido por el exjefe de la CIA, Mike Pompeo. Por ahora no habrá sangre nueva en una Administración recién mermada por la marcha de Gary Cohn, el ex asesor económico jefe del magnate.

Hay un problema: las personas inteligentes ajenas al entorno de Trump recelan de unirse a una Casa Blanca donde su influencia será limitada y en la que al presidente puede darle por valorar igual la destreza de un funcionario ante las cámaras que la sustancia que aporte. No es el único talento de Larry Kudlow, comentarista de la CNBC que está en la lista para reemplazar a Cohn, pero es uno de ellos.

Tillerson solía estar en desacuerdo con el presidente, ya fuera porque tenía opiniones más firmes o porque no se contara con él en las decisiones, como en el caso de la reunión anunciada con Kim Jong Un, el líder norcoreano. Y no ha sido el estelar gestor del Departamento de Estado que algunos esperaban dado su pasado como ejecutivo de una corporación compleja y extensa.

Sin embargo, era un interlocutor que transmitía tranquilidad al resto del mundo. Los funcionarios de Pekín y otras capitales saben que Trump hace llamadas por su cuenta, pero siguen necesitando otros canales. Li Xinchuang, vicesecretario general de la Asociación China del Hierro y el Acero, lo expresó de esta manera tras el anuncio de los aranceles a los metales: “No se puede hacer nada con Trump. Ya estamos insensibilizados“.

Con decisiones sorprendentes y habituales como el golpe mortal del lunes a la oferta no solicitada de Broadcom por Qualcomm, el peligro es que el mundo se insensibilizará aún más respecto a EE UU. Y cuanto más se reduce el equipo de talentos de Trump, menos ideas tendrá su gente para mantener a los Gobiernos e inversores extranjeros de su lado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas