El Gobierno baraja celebrar un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar los Presupuestos

Moncloa confía en obtener los apoyos durante el trámite parlamentario

Las cuentas irán al Congreso la primera semana de abril

cristobal montoro
El ministro de Hacieda, Cristóbal Montoro, en una reciente comparecencia ante los medios de comunicación. EFE

El presidente del Gobierno insiste en que habrá presupuestos de 2018 y éstos serán aprobados por el Consejo de Ministros antes de la primera semana de abril. Al mismo tiempo, el PNV asegura que hasta que no se derogue el artículo 155 y vuelva la normalidad institucional a Cataluña no apoyarán la aprobación del presupuesto. Luego, ¿miente alguien o pueden ser verdad ambas afirmaciones a la vez?

Lo cierto es que en política casi todo es posible. En lo que podría ser un cambio de estrategia para meter más presión si cabe al resto de grupos políticos, todo apunta a que Moncloa tiene decidido aprobar la próxima semana el proyecto de ley de presupuestos del Estado para 2018 en Consejo de Ministros. Fuentes cercanas al Gobierno explican que dicha aprobación podría producirse en una sesión extraordinaria que se celebraría antes del viernes 23 de marzo. Y el otro matiz importante: todo apunta a que el Ejecutivo llevará al Consejo su proyecto de ley de presupuestos sin tener cerrados aún los apoyos necesarios para sacar las cuentas adelante en el trámite parlamentario.

Una circunstancia que en septiembre Cristóbal Montoro descartó de plano. Pero aprobar las cuentas con o sin apoyos en el Consejo de Ministros implica que el proyecto de ley debe ser remitido a continuación al Congreso y la última semana de marzo corresponde con la Semana Santa. Esos días, junto con la primera semana de abril están declarados como inhábiles en el Parlamento por vacaciones, por lo que las mismas fuentes admiten que habrá que pedir una autorización especial para que el proyecto de ley comience esos días su tramitación parlamentaria.

Quienes conocen la marcha de las negociaciones descartan que las cuentas lleguen al Congreso en plena Semana Santa y se decantan por los primeros días de abril. “Será a partir de entonces cuando comience la definitiva cuenta atrás para recabar los últimos apoyos para poder sacar adelante las cuentas porque los plazos son los que son y ha de obtenerse el respaldo antes de las votaciones cruciales”, advierten dichas fuentes.

Hacienda tendría ya comprometido el respaldo de Ciudadanos, pese a las declaraciones de las últimas semanas que apuntaban a un enfriamiento de su relación con el PP; y de Coalición Canaria. Sin embargo, falta el respaldo imprescindible del PNV para poder sacar adelante las cuentas, que no verían la luz definitivamente, si cristalizan los pactos, hasta junio. Desde el PNV rechazan que esté habiendo contactos, pero Rajoy es tenaz. Fuentes de Moncloa recuerdan que aunque la mejora del cupo vasco está garantizada con o sin presupuestos, hay aspectos cruciales para los nacionalistas, como inversiones en alta velocidad, que se suspenderán si las cuentas no se aprueban. Tampoco saldrían adelante las rebajas fiscales que quiere C’s o el nuevo permiso de paternidad.

Las trabas que impone el calendario

Abril. La primera semana de abril fue el último plazo dado por el Gobierno a los grupos de la oposición para alcanzar un pacto que garantice la aprobación del presupuesto.

Trámite parlamentario. Una vez aprobadas las cuentas por el Consejo, éstas han de ser remitidas al Congreso con la mayor brevedad para iniciar el trámite parlamentario que, dado que en estos momentos se encuentra fuera de su calendario habitual, tendrá que ser abreviado para lograr que el presupuesto sea aprobado definitivamente en junio.

Techo de gasto. Y es que antes del 30 de junio también ha de estar listo el techo de gasto para 2019, embrión de las cuentas del año que viene. Al Gobierno se le acumula el trabajo.

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