RWE y Eon pactan un intercambio de activos que transforma el sector energético alemán

Eon adquirirá el 76,8% de Innogy, la filial de renovables de RWE

RWE tendrá un 16,67% del capital de Eon

Logotipo de Innogy.
Logotipo de Innogy. AFP

Operación de calado en el sector energético alemán que transforma el actual mapa de la industria. Eon y RWE han alcanzado un acuerdo, que aún tendrá que cerrar los acuerdos vinculantes y ser aprobado por los accionistas y autoridades de la competencia, que implicará la transformación de Eon en una empresa dedicada al negocio de redes y distribución al cliente minorista. En cambio, RWE se transformará en un líder de las energías renovables. 

Bajo los términos alcanzados, Eon se hará con el 76,8% de Innogy, la división de energías renovables de RWE que protagonizó una OPV en 2016, cuando su matriz sacó una participación minoritaria de su capital a Bolsa. A cambio, RWE alcanzará un 16,67% en su capital, en una operación que se ejecutará a través de una ampliación de capital del 20% de Eon. 

Para hacerse con el 76,8% de Innogy en manos de RWE, Eon lanzará una opa en efectivo a la que no acudirá la matriz. Ofrecerá 40 euros por acción, de los que 36,76 son en metálico -por encima de los 34,53 euros por acción a los que cerró Innogy el viernes en Bolsa) y otros 3,24 euros en dividendos por los ejercicios 2017 y 2018.

RWE AG 21,27 0,24%
E.ON AG 9,48 -0,50%

El acuerdo entre los dos gigantes energéticos alemanes no queda ahí. Eon traspasará además a RWE la mayor parte de sus negocios de energías renovables (los de Eon y los de Innogy), así como el negocio de almacenamiento de gas de Innogy, las participaciones minoritarias que posee su filial PreussenElektra en dos centrales nucleares operadas por RWE, Emsland y Gundremmingen, y su participación en la austriaca Kelag. Por todo ello, RWE abonará 1.500 millones de euros en metálico.

La evolución de Innogy ha estado en el punto de mira del mercado desde que en diciembre se conociera la dimisión de su consejero delegado Peter Terium después de que la empresa realizara un profit warning, lo que castigó tanto a su capitalización bursátil como a la de su matriz RWE. Por otro lado, hace tan solo una semana que el director financiero de la compañía, Bernhard Günther, fue víctima de un ataque con ácido. 

Esta misma semana las tres compañías publicaran sus resultados del cuarto trimestre de 2017 y cierre de año. Así, según la agenda prevista, RWE anunciará sus cuentas el martes 13, mientras que Eon e Innogy lo harán el miércoles 14.

El acuerdo entre RWE y Eon llega en un momento en el que el mercado espera un gran proceso de concentraciones en el sector. Así, en el último año han sido constantes los rumores sobre posibles alianzas que han tenido a Innogy en el punto de mira. Entre las firmas que habrían analizado en algún momento a Innogy estarían la francesa Engie -antes GDF Suez-, la española Iberdrola, la italiana Enel o el fondo Macquarie.

Innogy, un gigante de 19.000 millones 

RWE compró por 8.500 millones de euros la británica Innogy en 2002, empresa creada tras la desmembración del monopolio National Power. 14 años después RWE decidió sacar a Bolsa cerca de un 25% del capital de su filial de renovables a un precio de 36 euros por acción.

El viernes las acciones de Innogy cerraron a 34,53 euros por título, lo que implica una valoración bursátil de 19.183 millones de euros. Una capitalización superior a la de su matriz: RWE vale 10.965 millones de euros en Bolsa y ligeramente por encima de Eon (18.605 millones).

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