Energía

RWE se refuerza en Europa tras la compra de Innogy por 8.500 millones

RWE ha alcanzado un acuerdo para comprar por 8.500 millones de euros la británica Innogy, en lo que se ha convertido en una de las más importantes operaciones eléctricas europeas de los dos últimos años. Una compra que refuerza la supremacía de EDF, RWE, Eon y Enel en el mercado de Europa.

La empresa alemana RWE (la tercera eléctrica europea) ha alcanzado un acuerdo para la compra de la británica Innogy por 8.500 millones de euros (cifra que se reparte entre la adquisición de las acciones y la asunción de deuda). Esta operación la convierte en la primera suministradora de electricidad de Gran Bretaña y en la segunda por número de clientes.

La cantidad que RWE está dispuesta a pagar tras largas conversaciones supone una prima del 31% en relación a la cotización de las acciones de Innogy el pasado 15 de febrero, cuando los directivos de la compañía británica anunciaron que habían recibido una oferta de una empresa europea para la toma de control.

Innogy, grupo formado tras la desmembración del monopolio británico National Power, cuenta con siete millones de clientes en electricidad y 1,9 millones en gas natural, a lo que RWE añadirá los que logró con la adquisición de Thames Water en septiembre de 2000 por 9.800 millones de dólares (11.074 millones de euros). De esta forma, la empresa germana se hace con más de 20 millones de clientes. El director financiero de RWE, Klaus Sturany, se ha manifestado convencido de las oportunidades de reducción de costes que le puede suponer esta operación

Con esta adquisición, RWE da un paso más en la carrera emprendida en paralelo a otras grandes eléctricas europeas (la alemana Eon, EDF y la italiana Enel) por tomar fuertes posiciones en el mercado continental y de las islas.

Y es que en el fondo de la estrategia subyace un objetivo básico: la lucha por el segundo y el tercer puesto en el negocio eléctrico europeo. Las últimas transacciones no hacen más que reforzar el liderazgo de EDF, y la competencia entre las dos grandes alemanas (Eon y RWE) y la italiana Enel, en detrimento del resto de las europeas.