La Ley de Autónomos sabe a poco: las asociaciones exigen más cambios

La Ley de autónomos aprobada en 2017 fue un avance. Insuficiente, a tenor de la gran cantidad de demandas que todavía realicen las asociaciones.

autónomos reivindicaciones

La nueva Ley de autónomos aprobada en octubre del año pasado significó un avance para el colectivo en ciertos aspectos. Sin embargo, se han quedado muchas cosas en el tintero. Sólo cuatro meses después de su aprobación, la Asociación del Trabajo Autónomo (ATA), una de las más representativas y con mayor actividad en este colectivo, ha presentado un documento titulado “Seguir avanzando en el trabajo autónomo en 2018”. Lo sorprendente es que se incluyen en él hasta 32 nuevas medidas que, en ningún caso, están incluidas en la reciente ley de autónomos.

Parece, por tanto, que a pesar de los avances, aún queda camino por recorrer. En un año en el que, además, se esperan las conclusiones de la comisión de empleo autónomo que se celebra actualmente en el Congreso. Por ella están pasando diferentes organismos representativos del empleo autónomo, con propuestas, denuncias y deficiencias que todavía tiene el sistema, a pesar de la mencionada Ley.

Repasamos a continuación las 32 medidas de ATA, porque reflejan algunas de las propuestas que se están escuchando en esa comisión. Medidas que supondrían una reforma mucho mayor del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Un colectivo con una pensión media mensual 500 euros inferior a la de un asalariado. Con dificultades para definir conceptos como habitualidad o media jornada. Con desventajas en lo que a bienestar social se refiere. Analizando los últimos datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) con respecto a horas trabajadas, descubrimos que los autónomos trabajan hasta 8,2 horas más a la semana que la media de los asalariados, según un reciente análisis realizado por otra asociación de autónomos, CIAE.

Las pensiones de jubilación

Reformar el sistema de aportación a la Seguridad Social en autónomos es urgente, según se ha expresado en la actual Comisión por parte de diversos organismos. Una de las primeras propuestas de ATA en este sentido es la ampliación de la jubilación activa a cualquier tipo de autónomo. Actualmente, sólo es aplicable a quienes tengan contratado a un asalariado. Esto permitiría al autónomo cobrar toda su pensión, mientras continúa con su actividad.

Por otro lado, proponen establecer medidas que favorezcan cotizaciones superiores a la base mínima. La Ley permite que el autónomo elija cuánto pagará de cuota a la Seguridad Social, independientemente de lo que gane. Esto genera que profesionales con altos ingresos aporten lo mismo que otros profesionales con pocos ingresos. Para incentivar un sistema más solidario proponen:

- Calcular la pensión sobre toda la vida laboral: que se tenga en cuenta el 75%de los mejores años cotizados, y el 25% de los peores.

- Que la cuota para autónomos societarios sea deducible en el Impuesto de Sociedades como gasto, siempre que sean proporcionales a los rendimientos que la Sociedad ya se deduce. Según ATA, esto provocaría un incremento voluntario de la base por parte de este tipo de autónomos.

ATA aclara en su documento que, al contrario que otras asociaciones, no está de acuerdo con “obligar” a aportar según ingresos.

Las tarifas planas

Una de las medidas que proponen desde ATA en su listado de propuestas es la creación de más tarifas planas para determinados supuestos. Por ejemplo, una de ellas iría destinada a mujeres del ámbito rural que decidan emprender, o bien recibir en sucesión un negocio ya existente. Para ellas, se propone una tarifa plana de 50 euros durante dos años. Para un autónomo que contrate a un nuevo trabajador también habría una tarifa plana especial de 50 euros, durante doce meses, siempre y cuando no haya tenido empleados en el último año y contrate de forma indefinida y durante doce meses.

La tercera gran tarifa plana estaría relacionada con los ingresos. La propuesta de ATA trata de que aquellos profesionales con ingresos entre el Salario Mínimo (SMI) y la base mínima de cotización en el RETA (entre 735,9 euros y 919,8 euros) tengan una tarifa de 200 euros, hasta que salgan de esos límites.

Si se ingresa por debajo del SMI proponen una tarifa plana de 50 euros hasta dos años, ampliables a otros dos en el caso de que se sigan manteniendo por debajo de ese mínimo.

Otras propuestas

El documento demuestra la gran cantidad de ámbitos en donde se requieren mejoras. Por ejemplo, en la prestación por cese de actividad. Esta cobertura es lo más similar al paro que tiene un asalariado. Proponen una ampliación de la duración de la misma, acercándola al nivel de cualquier asalariado.

Proponen simplificar trabas administrativas en cuanto a aplazamientos de IVA y gastos deducibles. También reclaman incentivos fiscales para nuevos autónomos, que no superen los 30.000 euros de facturación al año. Estarían exentos de tributar en concepto de IVA por el importe resultante entre soportado y repercutido, durante sus dos primeros años de actividad.

Mejorar la Ley de Segunda Oportunidad, para que se incluyan más conceptos susceptibles de ser eximidos de pago, o el establecimiento de un régimen sancionador para las instituciones o empresas que se retrasan reiteradamente y sin justificación en pagar a proveedores, son otras de las propuestas que incluye ATA en su listado de demandas para el año 2018.

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