Liberbank rescata unos 12.000 propietarios de sus peores bonos convertibles

El banco recompra el 75% de la deuda con condiciones más desfavorables

La mayoría de los 8.000 dueños que quedan evitará sufrir pérdidas

Liberbank pulsa en la foto

Cuando Liberbank salió a Bolsa en mayo de 2013, los alrededor de 25.000 bonistas del banco –aquellos a los que Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria les vendieron preferentes y otros tipos de deuda subordinada– optaron mayoritariamente por recibir el 70% en nuevos bonos contingentes convertibles (cocos, en la jerga) que pagan un 5% o un 7% anual, y el 30% restante, en acciones del banco.

El tiempo ha pasado. Y la fecha en la que esos cocos se transformarán en acciones llegará el próximo 17 de julio. El importe de la emisión de esos bonos, que junto con las acciones sirvieron para canjear 866 millones de euros en híbridos (participaciones preferentes y deuda subordinada) ascendió en su momento a 329 millones de euros, pero quedan vivos apenas 160 millones, según los datos del mercado de renta fija Send, propiedad de BME.

Una parte de los dueños ha ido sacando partido de las ventanas de conversión para transformar esos bonos en acciones y, una vez en su poder, venderlas. Esta fórmula les ha permitido obtener liquidez.

Los precios de conversión de los bonos (véase gráfico) se sitúan ahora por encima del precio en Bolsa: 0,4588 euros por acción a los que cerró ayer.

Provisiones que evitan daños adicionales en las cuentas

Sin más pérdidas. Liberbank no sufrirá en sus cuentas por haber recomprado la mayor parte de los cocos de las serie A y B, pues ya ha provisionado toda la cantidad necesaria, según fuentes conocedoras de la situación. El importe nominal de la deuda adquirida por el propio banco suma alrededor de 60 millones.

Autocartera. Los bonos contingentes convertibles (cocos) que Liberbank tiene en autocartera no computan como capital de ningún tipo. Mientras, los que permanecen en manos de los inversores se incluyen dentro del apartado de capital adicional de primer nivel (Additional Tier 1 o AT1, en la jerga).

Transformación. Una vez que los bonos convertibles se transformen en acciones, el próximo mes de julio, el importe pasará a incluirse dentro de los fondos propios de Liberbank como capital de máxima calidad (Common Equity Tier 1 o CET1, en la jerga).

Los inversores habrán recibido en la fecha  de conversión obligatoria entre un 25% y un 35% en intereses

La buena noticia es que las emisiones menos favorables, las que se convierten a 5,39 y a 3,54 euros por título, han sido recompradas en su mayoría por el propio Liberbank a los inversores.

Fuentes conocedoras de la situación explican que, debido a las reclamaciones judiciales y también a acuerdos con los clientes, la entidad ha compensado a esos inversores. Estos han salido indemnes de pérdidas en su mayoría. El número de propietarios de cocos compensados asciende a unos 12.000, después de que el banco haya recomprado más de tres cuartas partes del importe de esas dos emisiones que en total sumaban unos 78 millones de euros.

Las series A y B implicarían unas pérdidas respectivas del 91% y del 87%, respectivamente, si se canjearan por acciones y estas se venden al precio actual.

Los bonistas que queden, eso sí, habrán cobrado en la fecha de conversión obligatoria un 25% en intereses, a razón de un 5% anual. Además, quedan cuatro meses y medio para la metamorfosis obligatoria. Es decir, la acción tiene margen para subir (o bajar) en ese plazo y reducir las pérdidas, de momento virtuales.

Una parte de los dueños de la serie C, con un precio de conversión de 0,68 euros por acción, ha optado por convertir en acciones sus bonos en las ventanas semestrales que se han abierto desde la emisión. Así, de estos cocos quedan menos de 85 millones en circulación, frente a los 254 millones que Liberbank emitió. Estos inversores han tenido numerosas oportunidades de transformar sus bonos en dinero contante y sonante y, además, con plusvalías.

Es más, los dueños de la serie C, si recibieran ahora las acciones, tendrían unas minusvalías latentes del 33%. Pero estas quedarían por completo compensadas por el 35% de intereses que habrán recibido a lo largo de los cinco años de inversión. Quedan alrededor de unos 8.000 pequeños inversores en las tres series de bonos, una vez descontados los que han acudido a los canjes anticipados y los que han recuperado su dinero tras acuerdos judiciales y pleitos.

Los bonistas, en su mayoría también accionistas, recibieron además 0,1531 euros por cada acción en el verano de 2015 si se apuntaron al plan de fidelización. Liberbank se comprometió a compensarlos si en abril de ese año la Bolsa no reconocía el valor teórico que el FROB asignó a la entidad.

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