Axesor considera que el riesgo de la economía española por el tema catalán se frena

Loss datos macroeconómicos siguen siendo favorables

El peligro de inestabilidad financiera se ha reducido

En el cómputo global los datos macroeconómicos siguen siendo favorables para la economía española. La actividad económica del país sigue beneficiándose de los fuertes ajustes de competitividad de los últimos años, del precio relativamente bajo del petróleo y de los tipos de interés extraordinariamente bajos.

El riesgo político en el ámbito nacional se encuentra en la cuestión catalana, si bien el riesgo de inestabilidad financiera se ha reducido significativamente.

El reto del Gobierno es llegar a acuerdos y avanzar en las numerosas decisiones y reformas pendientes. (…) los retos a medio y largo plazo son enormes: elevar la productividad y el potencial de crecimiento de la economía española; reducir la voluminosa deuda externa; bajar la alta tasa de paro; combatir la creciente desigualdad, y consolidar las cuentas públicas.

Nuestra previsión de crecimiento para la economía española en 2018 es del 2,5%, lo que podría permitir que la tasa de paro promedio en 2018 se situara en un menos dramático 15,1% y el déficit público, por debajo del 3% por primera vez desde el año 2007.

No obstante, pese al buen momento que atraviesa la creación de empleo, y de haber sido 2017 un año muy positivo para el mercado laboral, éste sigue adoleciendo de graves problemas,tales como la excesiva temporalidad (26,7% de los asalariados en el cuarto trimestre de 2017), la elevada tasa de desempleo juvenil (37,5% de los jóvenes entre 16 y 25 años que desearían trabajar están en el paro) y de desempleo de larga duración (un 50,4% de los parados llevan más de un año en esa situación).

Es evidente que un entorno económicamente más inestable y políticamente más incierto no favorecerá a una economía aún vulnerable como la española. Es por ello que adquiere aún más relevancia que los actores políticos en España aborden las cuestiones políticas y las reformas económicas internas de manera constructiva y con sentido de Estado, única manera de compensar el mayor riesgo político e incertidumbre acumulados a lo largo del último año.

La economía española también sigue beneficiándose del mantenimiento de unas condiciones financieras muy favorables. El BCE se muestra muy conservador a la hora de retirar los estímulos monetarios a pesar de la mejora económica en la eurozona y la apreciación del euro, lo que, unido al ajuste fiscal llevado a cabo en los últimos años, ha permitido situar en niveles muy bajos a la prima de riesgo española, en niveles no vistos desde 2009, si bien con un repunte importante en la última semana por la proximidad e incertidumbre sobre el resultado de las elecciones en Italia. No obstante, en los próximos trimestres los tipos de interés a corto plazo sólo pueden evolucionar al alza, siendo clave el ritmo al que tendrán lugar dichas subidas.

La senda expansiva de la economía es compatible con el ajuste de los desequilibrios macroeconómicos. Un aspecto muy favorable de esta nueva etapa es que el crecimiento económico viene siendo mucho más equilibrado que en el anterior periodo expansivo.

Los datos del tercer trimestre de 2017 muestran que la deuda de los hogares y de la sociedades no financieras siguió descendiendo hasta situarse en el 61,8% y el 98% del PIB, respectivamente. Unos niveles similares a los de la eurozona y que son indicativos de que el proceso de desapalancamiento del sector privado está muy avanzado.

Comercio

El buen momento que atraviesa el comercio mundial permitió que las exportaciones de las empresas españolas fuera de la UE, por la primera vez desde 2013, crezcan más rápido que las dirigidas a Europa. (…) La economía española ha aprovechado el buen momento que atravesó el comercio mundial en 2017 para aumentar su cuota de mercado en el mundo.

Las exportaciones crecieron un 8,9% el año pasado, es el mayor avance en 6 años y además fue claramente superior al crecimiento medio observado en la zona euro (7,2%), siendo los sectores que más contribuyeron al buen desempeño de las exportaciones los productos energéticos y los bienes de equipo.

 

 

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