El auge del bitcóin apuntaló el alza de la inversión en ‘fintech’ en 2017

8.700 millones captados el último trimestre salvaron el saldo anual

Las tecnologías de criptomonedas y seguros captaron el máximo interés

bitcóin pulsa en la foto

El sector bancario se ha visto sacudido en los últimos años por la irrupción de las fintech, nuevas firmas de servicios financieros basadas en soluciones tecnológicas, que se han revelado como notables competidores de las entidades tradicionales, para las que son también potenciales socios en la transformación digital del mercado.

La inversión internacional en estas compañías se disparó en 2014 y 2015 para moderarse a partir de 2016 y el año pasado el descenso prometía acentuarse. Sin embargo, la tendencia se revirtió en el último trimestre gracias, entre otras cosas, al renovado interés de los inversores en aplicaciones de servicios de seguros (insurtech) y en la tecnología que soporta las criptodivisas, el blockchain.

El movimiento coincidió con una revalorización sin precedentes de la principal moneda virtual, el bitcóin, que en cuestión de semanas pasó de valer 5.000 dólares a rozar los 20.000 (unos 16.000 euros).

En 2017, “la inversión global total en fintech se mantuvo estable en 31.000 millones de dólares”, detalla el informe de KPMG The Pulse of fintech que subraya que “tanto el insurtech como el blockchain vieron niveles récord de inversión”. El documento, al que ha tenido acceso este diario, revela que el último trimestre del año la inversión en fintech se elevó hasta los 8.700 millones de dólares lo que marcó la diferencia para salvar el ejercicio al alza frente a los cerca de 25.000 millones de euros con que se cerró 2016.

El informe destaca la importancia creciente de la inversión realizada en blockchain, que propició 92 operaciones por un valor de 512 millones. El uso más conocido de esta tecnología es el de permitir la creación de criptodivisas, ya que permite generar, transferir y almacenar archivos únicos con seguridad. El caso más célebre es el del bitcóin, cuya fuerte revalorización en las últimas semanas de 2017 situó la moneda virtual en el mapa del público general y a su tecnología en el radar de grupos de inversión en el momento de cerrar las últimas operaciones del año.

Sin embargo, la tecnología de cadenas de bloque tiene también otros usos y, de hecho, un impulso importante a este tipo de inversión se la ha dado la banca tradicional. En concreto, Deutsche Bank, Unicredit, KBC, Rabobank y Société Générale, entre otras entidades, pusieron en marcha un proyecto conjunto de blockchain para desarrollar contratos digitales y facilitar transacciones internacionales entre pymes.

Con todo, aunque la inversión en blockchain fue especialmente relevante en los últimos meses, el gran impulso inversor del ejercicio lo logró la industria de servicios tecnológicos de seguros. El insurtech propició 247 operaciones valoradas en 2.100 millones de dólares.

“El mercado global de fintech ha progresado considerablemente en los últimos años. A medida que madura el sector, los inversores han pasado de experimentar con las fintech a buscar oportunidades centradas en el valor”, expone Carlos Trevijano, socio responsable del área de estrategia y operaciones del sector financiero de management consulting de KPMG en España.

“Están sucediendo muchas cosas. Desde el mayor énfasis en los ámbitos del insurtech y el blockchain, hasta las ramificaciones de las empresas en fase de consolidación”, como las centradas en el ámbito bancario tradicional, cuenta.

Un terreno especialmente prometedor teniendo en cuenta que acaba de entrar en vigor la nueva directiva europea de pagos que obliga a la banca a compartir la información de sus clientes con las fintech. Un cambio normativo que promete impulsar la inversión en este sector en 2018, avanza el informe de KPMG.

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