La banca acelera el diseño de nuevos productos para competir con las ‘fintech’

El sector prevé rebajar de un año _a tres meses el tiempo medio de lanzamiento

El IEB cree que el uso masivo de datos ayudará a evitar la quiebra de entidades

La secretaria general del Tesoro, Emma Navarro.
La secretaria general del Tesoro, Emma Navarro.

El sector financiero vive una auténtica revolución en el que la banca tradicional lucha por reinventarse para competir con sus nuevos contendientes digitales, las fintech. Así lo refleja el anuario monográfico sobre la materia presentado ayer por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), cuyos autores revelan que los bancos están acelerando sus tiempos de diseño y lanzamiento de nuevos productos para poder enfrentar la inmediata oferta online de los nuevos jugadores.

“El objetivo que se han puesto las entidades tradicionales que trimestralmente puedan cambiar los productos que ofrecen. Antes tardaban un año en diseñar y ofertar un nuevo producto”, explicaba ayer, en la presentación del anuario, Antonio Herráiz, director del Programa de Innovación y Tecnología Financiera del IEB.

Hoy, ilustró, entidades como BBVA logran ya solventar el proceso en meses aunque el referente son las grandes firmas tecnológicas “que vienen trabajando así desde el año 2000”. Desde el IEB apuntan a estos gigantes, como Google, Amazone o Apple, como “la mayor amenaza” para la banca.

Esta no solo busca estructuras más ágiles, también ansía lograr la experiencia de usuario de dichas firmas (“que no tienen usuarios, tienen fans”) a la vez que intenta monetizar su ingente inversión en digitalización. Los grandes jugadores de internet, por su parte, están dispuestos a dar gratis servicios que la banca cobra para lograr sus datos, que es donde está su negocio, “un golpe al corazón” de la banca, según Luis Castejón, coordinador del anuario.

En este marco, las fintech se revelan como un valioso colaborador para la banca, que se verá obligada a permitir que terceros accedan a sus clientes con la nueva directiva europea de pago, lo que incentiva que se haga mediante acuerdos, recuerda Rodrigo García de la Cruz, profesor del IEB y vicepresidente de la asociación española de Fintech.

Herráiz, por su parte, defendió que la digitalización y el manejo de datos permitirán a la banca limitar sus riesgos y ayudará a evitar futuras quiebras. Más allá, la secretaria de Estado del Tesoro, Emma Navarro, dijo que “la revolución digital” dará a luz a un sector financiero más equilibrado y reducirá “la asimetría informativa” que sufre el consumidor, “uno de los mayores fallos del sector”.

Un sector emergente

  • Las fintech: En España hay ya 260 firmas tecnológicas de servicios financieros y 80 más de seguros. El sector emergente asume que en tres años sumará 500 firmas y 25.000 empleos.
  • Tendencias: La actividad de las fintech en los próximos años, según el IEB, se centrará en dar servicios a través de la propia banca; en “democratizar” la gestión de patrimonios; ayudar a la banca a cumplir su legislación (que realizan las llamadas firmas regtech); dar servicios a empresas; desarrollar servicios de inteligencia artificial que permitan automatizar la atención a usuarios o asesoramiento de inversión; el negocio inmobiliario y los seguros.
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