Alemania es ahora el eslabón débil europeo

Si Merkel tiene que gobernar en minoría, será menos proclive a reformar la eurozona

La canciller alemana, Angela Merkel, y el alcalde de Hamburgo, Olaf Scholtz.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el alcalde de Hamburgo, Olaf Scholtz.

La política alemana se ha convertido en el eslabón débil de Europa. Aunque los socialdemócratas del SPD firmaron la semana pasada un acuerdo de coalición con la canciller Angela Merkel, los militantes tendrán que votar si lo aceptan. Hay una lucha interna, así que no será una mera formalidad. Un rechazo dificultaría las reformas de la eurozona.

Las bases del SPD sienten recelos hacia unir una vez más sus fuerzas con los democristianos de Merkel (CDU), dado el castigo de los votantes a su partido por la “gran coalición” anterior. Ese escepticismo creció al conseguir el SPD los Ministerios de Finanzas y Exteriores: la sospecha es que el exlíder Martin Schulz ha sacrificado los intereses del partido por conseguir puestos de alto perfil.

Con los ánimos caldeados, Schulz ha renunciado a dirigir Exteriores, mientras Andrea Nahles, de quien se espera que lo suceda como líder del SPD a título provisional, tendrá que esperar a su aprobación en un congreso. Los miembros más jóvenes y radicales del SPD quieren que el partido pase algún tiempo en la oposición para que pueda reformarse y recuperar la confianza de los votantes. Los resultados de la votación se conocerán el 4 de marzo, el mismo día de las elecciones en Italia.

Si el acuerdo de coalición se cae, Merkel tiene dos opciones. La primera es convocar nuevas elecciones. Pero el apoyo tanto para la CDU como para el SPD ha disminuido desde la última votación. Eso hace aún menos probable que la canciller pueda formar una coalición. La alternativa es que gobierne en minoría con apoyos puntuales para medidas clave. Eso al menos ahorraría a Alemania, y al resto de Europa, que se alargara el limbo político.

El inconveniente es que entonces Merkel sería menos proclive a proponer grandes reformas en Europa, como la transformación del fondo de rescate común en un Fondo Monetario Europeo en toda regla. Algunos miembros de su partido se oponen a fortalecer los lazos europeos, como plantea el acuerdo de coalición. Merkel no podría darse el lujo de marginarlos si gobernara en minoría. Sin el SPD a su lado, el liderazgo de Merkel podría convertirse en un pasivo para Europa.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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