Los presupuestos de Trump son ficción para los republicanos

Solo el plan de infraestructuras ofrece posibilidades de adhesión, también entre los demócratas

Donald Trump, el lunes en la presentación de su plan de infraestructuras.
Donald Trump, el lunes en la presentación de su plan de infraestructuras.

Los presupuestos de Donald Trump son prácticamente una ficción para los republicanos. La Administración quiere hacer grandes recortes a los programas no militares en su presupuestos para 2019, de 4,4 billones de dólares. Un acuerdo de gasto aprobado la semana pasada sentencia estas cuentas en la práctica.

La propuesta incluye 716.000 millones para defensa en el año fiscal que comienza el 1 de octubre, un fuerte 13% por encima de 2017. También incluye una petición de 18.000 millones para el muro con México en los próximos dos años, así como fondos para más agentes de inmigración y fronterizos. Al tiempo, hace un gesto a los conservadores al aspirar a reducir el déficit en más de 3 billones durante la próxima década.

El truco sería recortar radicalmente el gasto interno: el de la Agencia de Protección Ambiental, un 34%; el del Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo, un 26%. A más largo plazo, se reducirían los programas sanitarios para pobres y ancianos.

Sin embargo, tal ajuste no está realmente sobre la mesa. Los presupuestos presidenciales son puntos de partida para las negociaciones en el Congreso, que controla los fondos. Los legisladores aceptaron la semana pasada aumentar los topes de gasto en casi 300.000 millones en los próximos dos años como parte de un acuerdo para evitar el cierre de la Administración. Pero con un déficit que aumentará marcadamente en los próximos años, la propuesta de Trump podría servir de plantilla para los conservadores en cuestiones fiscales.

El presidente tiene mayores posibilidades de conseguir adhesiones con su propuesta de infraestructuras: 200.000 millones en fondos federales para generar 1,5 billones en inversión total durante una década.

Ambas partes están en principio a favor de una mayor inversión en infraestructura en principio, pero cualquier nuevo impuesto o endeudamiento será anatema para la mayoría de los republicanos. Los demócratas pueden resistirse a dar a Trump otro triunfo antes de las legislativas de noviembre. Pero es la única partida de los presupuestos con base para iniciar negociaciones serias.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas