La samba ahoga el ‘blues’ británico de Santander

La continuidad del rebote brasileño debería compensar otros problemas

Sucursal de Santander en Río de Janeiro (Brasil).
Sucursal de Santander en Río de Janeiro (Brasil).

En portugués, dar um jeito significa “encontrar el camino del éxito”, algo preciado en la volátil economía brasileña. Santander ha salido del hoyo, con un añadido: el beneficio neto subyacente en moneda constante aumentó en un tercio el año pasado mientras el mercado más lucrativo de la entidad emergía de una profunda recesión. La continuidad del repunte del país debería compensar posibles preocupaciones por su otro gran foco exterior, Reino Unido.

Santander defiende su modelo geográficamente vasto, con ganancias divididas a medias entre Europa y América, por motivos de diversificación. Según sus partidarios, es la razón que justifica su aparentemente baja ratio de capital común Tier 1, del 10,8%.

Los resultados de 2017 alimentan esta afirmación. Sí, el aumento de la deuda incobrable en Reino Unido, casi en su totalidad debido a la exposición a Carillion, hizo que las ganancias antes de impuestos del mayor mercado del banco por préstamos brutos cayeran un 4,5% anual en moneda constante. Los demás países registraron un aumento en los beneficios atribuibles. El aumento de ingresos por intereses y honorarios en Brasil, cuya economía creció el año pasado por primera vez desde 2014, combinado con menores provisiones para morosidad, hizo subir las ganancias locales antes de impuestos en un 56%. Santander superó así su modesto objetivo de generar 40 puntos básicos en fondos propios orgánicos después de dividendos.

Un retorno sobre el capital tangible del 10,4% en el grupo parece suficientemente respetable cuando a muchos rivales europeos de tamaño similar les cuesta obtener un coste de capital estimado del 10%. Si se eliminan cargos excepcionales, el ROTE de Santander se eleva a un 11,8%.

Se espera que el crecimiento económico de Brasil, que supone una cuarta parte de las ganancias subyacentes, casi se duplique hasta el 1,4% este año, según el FMI. Eso, junto con los bajos tipos, debería ayudar a reforzar la demanda de crédito y mantener los impagos bajo control. De ser así, es probable que Santander llegue a su meta de capital común Tier 1 de 2018 del 11% a principios del próximo año y comience a acallar a los escépticos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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