Campaña de UGT: un lazo marrón por la “subida de mierda” de las pensiones

El sindicato exige al Pacto de Toledo que admita que una parte del coste debe pagarse con impuestos

Propone medidas que supondrían pagar 16.000 millones de gasto en pensiones con tributos

Pensiones
Jubilados.

La responsable de política social del sindicato UGT, Maricarmen Barrera, ha comparecido hoy ante los medios de comunicación con un lazo marrón en la solapa, en protesta por “la subida de mierda, del 0,25%, que han tenido las pensiones este año”, ha explicado, al tiempo que pedía “perdón” por la expresión.

Se trata de una campaña de UGT para denunciar la aplicación del Índice de Revalorización de las pensiones aprobado en 2013 y que fija un mínimo de incremento de las pensiones del 0,25%, al menos, mientras la Seguridad Social esté en déficit. Con esta subida, los pensionistas españoles perdieron el pasado año 1,75 puntos de poder adquisitivo, respecto a una inflación media en 2017 del 2%. De esta forma, más de nueve millones de pensiones perdieron poder de compra por primera vez en los últimos tres años.

Es más, Barrera ha citado el reciente cálculo del Fondo Monetario Internacional (FMI) que recientemente calculó que la aplicación de este índice de revalorización supondrá un recorte real de las pensiones del 30% cada veinte años.

La responsable de pensiones de UGT ha presentado hoy un informe en el que el sindicato rebate el reciente informe de la OCDE que fijaba las prestaciones de jubilación españolas entre las más generosas. Este informe sostenía que un joven de 20 años que se incorporara a trabajar en 2016 podría tener una tasa de reemplazo (porcentaje que representa la pensión sobre el último salario) del 82%. Desde UGT niegan este cálculo, al estimar que está hecho sobre un supuesto de vida laboral de un joven español que no se corresponde con la realidad de la temporalidad y el desempleo.

Dicho esto, Barrera exigió que el Pacto de Toledo debería, de forma urgente, hacer una declaración de todos los partidos políticos admitiendo la necesidad de que una parte de las pensiones se financien ya con impuestos.

Concretamente, UGT reclama que se costeen con impuestos los déficit de los sistemas especiales de Seguridad Social (autónomos y agrarios; mar y minería y carbón), al considerar estos números rojos como una “política de subvenciones”. Con esta medida se liberarían 10.500 millones anuales de cotizaciones para pagar pensiones contributivas.

Además, el sindicato pide también que se financien con impuestos los 3.000 millones de bonificaciones de fomento a la contratación y los 2.400 millones anuales de gastos corrientes y de gestión de la Seguridad Social. Al mismo tiempo, exige que se elimine el tope de las bases máximas de cotización, con lo que se obtendrían 9.300 millones de ingresos adicionales al año.

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