Una estrategia sostenible y eficaz para gestionar la locomotora turística

El sector resiste los embates del ‘procés’ catalán y la negociación del ‘brexit’

Álvaro Nadal, ministro de Energía y Turismo.
Álvaro Nadal, ministro de Energía y Turismo.

El turismo en España no es solo una industria sólida, sino un motor en pleno proceso de aceleración que crece por encima del PIB y tiene ante sí unos retos y unos riesgos claramente definidos. El año pasado, el sector supuso el 11,5% del Producto Interior Bruto (PIB), tres décimas más que el año anterior, movilizó 134.000 millones de euros y creó 77.500 nuevos empleos. Los pronósticos apuntan, a falta de datos definitivos, a que España podría haber desbancado ya a EEUU como segunda potencia turística mundial, tras el liderazgo de Francia, un enorme capital que no ha agotado ni mucho menos todo su potencial de crecimiento y que constituye un pilar fundamental en la recuperación, pero también en el futuro modelo de crecimiento que España debe perfilar en los próximos años.

Entre los retos que el sector ha afrontado este último año destacan dos frentes políticos: la crisis catalana y la puesta en marcha del brexit. Álvaro Nadal, ministro de Energía y Turismo, confirmaba ayer ¡en la inauguración del Foro Exceltur que la caída de la afluencia turística en Cataluña y, en concreto, en Barcelona, durante octubre y noviembre (y a falta de confirmar los datos, previsiblemente también de diciembre) se ha revertido con el inicio del año. Los datos muestran una progresiva vuelta a la normalidad, con crecimientos similares a los de algunas comunidades autónomas, aunque resta por delante un buen terreno por recuperar. Esa recuperación constituye una muestra de la solidez de la demanda turística en la comunidad autónoma, así como de su flexibilidad, pero también es una lección sobre cómo la inestabilidad política incide en la bonanza económica. En la lista de retos y riesgos geopolíticos, el brexit está llamado también a ocupar un lugar clave. Reino Unido es el primer mercado emisor de turistas en España y, de momento, como recalcó Nadal, está resistiendo la ola de euroescepticismo en Gran Bretaña y el enfrentamiento diplomático de Londres con Europa. Mantener esa fidelidad, junto a la consolidación de un crecimiento sostenible que evite el riesgo de saturación y devaluación, son dos de los grandes retos que tiene ante sí ahora el sector.

 

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