CEOE presenta nueve medidas para impulsar la industrialización

El sector descarta que su peso llegue al 20% del PIB para 2020

Las claves están en reducir el coste energético o mejorar la logística

Operarios en el centro de matricería de Gestamp
Operarios en el centro de matricería de Gestamp

El peso de la industria en el producto interior bruto (PIB) español se recupera pero no logra aún los objetivos marcados por la Unión Europea. De hecho, el sector industrial considera que su participación no se incrementará del 14% actual hasta la meta del 20% deseado para 2020. Ha crecido del 13,2% del PIB que suponía entre 2009 y 2012, en los años de la deslocalización de compañías pero aún quedan “años” para que suba hasta este porcentaje del 20%.

Dado este entorno, apuntado por el presidente de la Comisión de Industria y Energía de la Comisión de Industria y Energía de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Guillermo Ulacia, la organización ha preparado un conjunto de demandas y recomendaciones para que la industria recupere este papel preponderante en el PIB español.

Pero estas medidas necesitan de “un Pacto de Estado” entre el Gobierno y los principales partidos políticos para su puesta en marcha y utilidad real, de modo que logren un impacto en el peso de la industria en España.

En este sentido, la CEOE presentó ayer estas medidas en el informe La Industria, motor de crecimiento: análisis y recomendaciones, realizado junto a la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

La primera de las nueve se refiere a los “altos costes energéticos” que soportan los sectores industriales electrointensivos en España, con un peso total en el conjunto de la actividad “muy superior al resto de las empresas competidoras en Europa” y que puede alcanzar “el 50% del coste total de la actividad”, señaló Ulacia.

El presidente estimó que es necesaria “la armonización del coste de la energía y la definición de un precio eléctrico industrial competitivo”. Sugirió, entre las recomendaciones, eliminar los costes ajenos al suministro eléctrico así como los impuestos a la generación de de electricidad, fomentar la eficiencia energética, aumentar la estabilidad regulatoria, el incremento de las interconexiones fronterizas eléctricas y gasísticas y la apuesta por las energías renovables.

También es necesario mejorar la logística y el transporte, “dado que durante los años de crisis, no se ha invertido suficiente en ferrocarril o servicios portuarios”, destacó Ulacia, e impulsar los “corredores ferroviarios de ancho internacional”.

Señalan que es muy necesario “adoptar decisiones de política comercial y aduanera en consonancia con los intereses industriales europeos y españoles” y “potenciar las medidas de vigilancia del mercado”, con iniciativas como la creación de una unidad de control que impida “ese tipo de comercio que es competencia desleal”.

Los responsables hicieron mucho hincapié en la importancia de la digitalización de la industria, con colaboraciones industria-empresa, transferencia de tecnología o mejora de los sistemas de financiación con mayor transparencia.

El informe incluye medidas medioambientales, que “fomenten e impulsen la economía circular” pero que se establezca un marco normativo estable, simple y homogéneo “para evitar que el medio ambiente no sea una barrera al desarrollo de la actividad industrial”, afirmaron. “Son necesarios criterios ambientales proporcionados, únicos y homogéneos en todo el mercado nacional”, aseguró Ulacia.

También recomendaron llevar a cabo acciones para promover la internacionalización de las empresas y su incremento de tamaño, acabar con lo que el presidente denominó “síndrome del empleado 49” (porque a partir de 50 trabajadores, ya no eres una pequeña empresa); mejorar la política de formación y la capacitación de los trabajadores; y el desarrollo de una legislación para coordinar las políticas tributarias, eliminar la doble imposición y reducir el impuesto de sociedades.

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