El discreto ‘Míster Mifid’ siempre abre el camino

El presidente de la ESMA, Steven Maijoor, es experto en dirigir organismos de nuevo cuño

Steven Maijoor, presidente de la ESMA.
Steven Maijoor, presidente de la ESMA.

Pocos lo conocen, por su perfil discreto, pero es el artífice de una de las directivas y normativas europeas más ambiciosas, Mifid 2, que regula los mercados y los instrumentos financieros desde el 1 de enero pasado, y que sustituye a Mifid 1, en vigor desde 2004. El holandés Steven Maijoor (Hong Kong, 1964), Míster Mifid, es un hombre que hace honor a su aspecto y función: austero, entregado a su familia en lo posible, y también ambicioso, lo cual le ha permitido desarrollar una potente carrera académica y otra igual de lúcida en la regulación.

Con Mifid 2 crece la influencia de la ESMA (organismo europeo equivalente a la española CNMV) sobre los mercados. Según Maijoor, el objetivo es proteger a los inversores, y que la supervisión siga haciéndose a nivel nacional, pero de manera consistente. Maijoor preside la institución desde el 1 de abril de 2011, cuatro meses después de que entrara en funcionamiento, y está en su segundo y último mandato de cinco años. Desde entonces, los 30 empleados de la agencia se han convertido en 270.

El padre de Maijoor era ingeniero naval y trabajaba para una naviera cuando este nació, de ahí su exótica partida de nacimiento. Luego creció en Sudáfrica hasta los seis años.Durante las vacaciones, ya asentado en Holanda, acompañaba a su padre a Sudamérica o Asia.

Fascinado desde siempre por la economía, se licenció en ese campo en la Universidad de Groningen, prestigiosa en el ramo. Se doctoró en economía empresarial y desarrolló su carrera académica en la Universidad de Maastricht, de la que destaca, por correo electrónico, que “siempre ha estado a la vanguardia de la educación europea, y se ha beneficiado enormemente del programa Erasmus y la introducción de la estructura educativa académica común. Pasó de ser una universidad nacional a una institución verdaderamente europea con una gran combinación de profesores y estudiantes de toda Europa“.

Piet Eichholtz, catedrático y profesor de Finanzas Inmobiliarias en dicha institución, conoce a Maijoor desde hace 30 años, cuando ambos cursaban estudios de posgrado. “Somos muy buenos amigos, hablamos a menudo. Era muy inteligente y ambicioso, pero también muy amable y amigable”, cuenta Eichholtz.

Maijoor es experto en auditoría e información financiera, y desarrolló una carrera académica muy rápida. En 2001, llegó a decano de la Escuela de Económicas, cargo que ocupó hasta 2004. “Para él, enseñar no era reto suficiente. La universidad se le quedó pequeña”, dice su amigo.

Ese año, Míster Mifid fue nombrado director general de la AFM (Autoridad para los Mercados Financieros), el regulador holandés. “Hay muchas similitudes entre mis etapas en la ESMA y en la AFM”, recuerda Maijoor. “Cuando llegué a esta, era una organización nueva y con espíritu emprendedor, formada por jóvenes colegas que necesitaban establecerla como autoridad sobre los mercados. En la ESMA he vivivido muchas de las mismas fases que atravesé en la AFM. Por supuesto, experimentar esto a nivel europeo lo hace aún más emocionante“.

Durante su mandato en la AFM, con sede en Ámsterdam, el alcance de las actividades de esta se amplió enormemente. “Tiene un gran sentido de la estrategia. Es capaz de ver el marco general de la organización, las grandes líneas de actuación, pero también los detalles”, dice Eichholtz.

Los que le tratan a nivel profesional destacan su austeridad y subrayan su carácter estricto, y escrupuloso en cuanto a las relaciones con la industria. Otros le definen como muy práctico y centrado en las cosas que funcionan; también dicen que no tiene miedo a hacer preguntas directas, pero que lo hace de forma muy discreta.

Maijoor es muy partidario de la conciliación laboral, y tiene cuidado de concentrar las reuniones en lo posible para que la gente se pueda irse de fin de semana. Él mismo vive en un apartamento de París, sede de la ESMA, y se traslada cada siete días cerca de Ámsterdam, donde viven su mujer, sus dos hijas y su hijo, “a los que se entrega”, en palabras de su amigo Eichholtz.

El presidente del regulador europeo lleva una vida sana: su afición principal es correr largas distancias. En septiembre hizo una media maratón en Holanda, aunque hacía tres o cuatro años desde su última carrera. También va en bici al trabajo aunque llueva, y le gusta comer sano, cocinando él mismo, o “en buenos restaurantes”, señala Eichholtz.

Maijoor ha defendido la independencia de la ESMA, enfrentándose a la Comisión Europea –que financia la mayor parte de su presupuesto– por el borrador de Mifid 2. Otro de sus retos es el brexit; es crítico con la carrera de los países miembros por atraer a las empresas de la City relajando la regulación. Ahora tendrá que supervisar el cumplimiento de su gran proyecto normativo,con su discreción habitual.

De las aulas a la política europea

Steven Maijoor fue profesor visitante durante unos meses en la Universidad del Sur de California, en 1992. También fue investigador estudiante en la London School of Economics.

En 2007 fue nombrado vicepresidente del Foro Internacional de Reguladores Independientes sobre Auditorías (IFIAR), y dos años después alcanzó su presidencia, que ocupó hasta entrar en la ESMA.

Entre los asuntos que ha abordado Maijoor en el regulador europeo, sobresalen el escándalo de la manipulación del líbor, la transparencia de las agencias de rating, y las políticas de bonus de los hedge funds y el capital privado.

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