Belén Trincado  Cinco Días Ampliar foto

La inversión hotelera en España alcanza máximos históricos

Dos tercios de las operaciones se cerraron en activos de sol y playa

Madrid supera a Barcelona como receptor por tercer año seguido

El apetito inversor por España impulsó a la industria hotelera. La inversión en este tipo de activos se disparó un 79% el pasado ejercicio y alcanzó máximos históricos al llegar a 3.907 millones, según un estudio de la consultora Irea presentado esta mañana.

Este hito se ha logrado por la entrada masiva de fondos de inversión alentados por los precios y la rentabilidad de estos establecimientos. Entre enero y septiembre, el 24% de la inversión en activos comerciales se centró en hoteles. Entre las principales operaciones destaca la compra de Blackstone de la cartera de hoteles de Sabadell por 630 millones de euros, que incluía 14 hoteles y 3.546 habitaciones o la venta de Starwood de cuatro hoteles que compartía con Meliá con 2.049 habitaciones.

De la cifra de cierre de 2017, 3.492 millones correspondieron a la compraventa de hoteles ya existentes, con un avance interanual del 72,8% respecto a las cifras de 2016; 381 millones estuvieron ligados a operaciones de reforma o reconversión de inmuebles, con un alza del 119,2%; y 97 millones a la adquisición de suelo para la promoción de hoteles, un 286,1% más. 

El socio fundador y director del área de hoteles de Irea, Miguel Vázquez, apuntó que el pasado ejercicio España se consolidó “como potencia extraordinaria”. En 2017 se compraron 182 hoteles que sumaban 28.813 habitaciones, lo que supuso 35 más que en 2016, cuando el balance ascendió a 147 establecimientos y 21.646 habitaciones.

Una de las principales conclusiones del estudio es el fuerte crecimiento del segmento de sol y playa frente al urbano. En concreto, los hoteles vacacionales representaron el 69% de las operaciones, mientras que los urbanos solo llegaron al 31%. El informe subraya que de esta manera se recupera la tendencia registrada en 2014 y 2015, interrumpida en 2016, ejercicio en el que el urbano ganó en peso al vacacional. Este auge de los activos de sol y playa lo justifica la consultora por dos efectos: la compra de Blackstone de la filial hotelera del Sabadell, “cuyo portfolio es eminentemente vacacional” y la concentración de los principales activos transaccionados en ese segmento (el 86% de las habitaciones).

El informe también destaca la diversificación geográfica de la inversión por provincias, abandonando la tendencia de ejercicios anteriores de concentración en Madrid y Cataluña. De hecho, la autonomía que más fondos atrajo fue Canarias, con 939 millones de euros (un 27% del total), seguida por Baleares, con 568 millones (un 17%); Barcelona, con 522 millones (un 15%) y Málaga, con 516 millones.

En la comparación entre Madrid y Barcelona, la capital catalana atrajo 412 millones de euros frente a los 349 millones de Madrid. Estas cifras solo recogen, sin embargo, las operaciones realizadas en hoteles ya existentes. Si a estos se les suma la reconversión de inmuebles, la clasificación cambia. En el caso de Barcelona solo han entrado 11 millones ligados a reconversión, mientras que en Madrid la cifra se ha elevado a 288 millones. En el global, Madrid atrajo 637 millones y Barcelona 422 millones. Vázquez destacó que es el tercer año consecutivo en que Madrid aparece por delante y que todas las transacciones en Barcelona se produjeron antes de septiembre, fecha en la que se aceleró el proceso soberanista.

El 61% de los fondos procede del extranjero

Tendencia. Al igual que sucedió en 2015 y 2016, la inversión internacional supera a la nacional en el caso de las transacciones de activos hoteleros. En concreto, el capital extranjero se elevó a 2.379 millones, un 61% del total, mientras que el nacional representó 1.528 millones, un 39% del total. El 70% de la inversión procedió de países europeos.

Previsiones. Vázquez subrayó que se ha entrado en 2018 con una buena inercia, aunque reconoció que será “muy difícil” alcanzar las cifras de 2017. Pese a ello apuntó a tres operaciones que de materializarse supondrán unos 600 millones de euros en inversión. Se trata de la cartera de Alua (7 hoteles y 1.700 habitaciones), la de Ayre (5 hoteles y 806 habitaciones) y la socimi de Bankinter, que prevé hasta 15 hoteles.

Este máximo histórico de inversión ha disparado el peso de España como destino de la inversión hotelera en la Unión Europea. Si en 2016 supuso el 11% de los fondos atraídos, esa cifra avanzó en 2017 hasta el 17%, afianzando la tercera posición como destino más atractivo para la inversión, solo superado por Reino Unido (34%) y Alemania (21%).

Normas
Entra en EL PAÍS