banco sabadell
Sede operativa de Banco Sabadell en Barcelona

Sabadell diseña un ambicioso plan estratégico con crecimientos de dos dítigos

Aspira a que su ratio de eficiencia se sitúe en el 46,5% en tres años

Su rentabilidad espera que llegue al 13% y que su negocio crezca el 16%

La banca española ya ha comenzado a normalizar sus cuentas de resultados. 2017 ha sido, de hecho, un ejercicio marcado por una caída continua de la morosidad, gracias a una mejora de la economía y al apetito de los fondos de inversión por el sector inmobiliario español, lo que ha permitido que las entidades financieras desatascasen sus balances de estos activos improductivos.

La presión del BCE para que la banca venda sus activos adjudicados y aumente su rentabilidad para que se sitúe por encima del coste de capital, también está influyendo en el sector y en la planificación de sus planes estratégicos, en algún caso en suspenso.

Este es el caso de Banco Sabadell, entidad que decidió a finales de 2016 –fin de su Plan Triple– posponer a 2018 la puesta en marcha de su nuevo plan director, tras anunciar que 2017 sería un año de transición para culminar la integración de TSB y acabar de ordenar el grupo con un nuevo impulso al proceso de transformación comercial y ahorro de costes. Ahora, la firma que preside Josep Oliu ya está lista para culminar su plan estratégico 2018-2020, que presentará previsiblemente en las primeras semanas del nuevo ejercicio en Londres. De momento, el banco ha facilitado un avance de sus previsibles objetivos a los directivos de la entidad, a expensas de que el plan se apruebe en unas semanas.

El objetivo es conseguir un ROTE (ratio que mide la rentabilidad, pero a diferencia del ROE, este excluye del capital elementos intangibles como el fondo de comercio, emisiones convertibles o preferentes) del 13% en 2020.

A septiembre este ratio de rentabilidad era del 7,2% (el ROE o rentabilidad sobre recursos propios era del 6,05%). Esta sería la primera vez desde la crisis financiera que su rentabilidad llega a los dos dígitos. El coste de capital se encuentra en el 10% para la banca española, según los expertos.

También tiene previsto mejorar considerablemente su ratio de eficiencia (cuanto más bajo, mejor). Su reto es situarlo en el 46,5% en tres años, frente al 51,20% registrado en el tercer trimestre del año. La reducción de costes como consecuencia de la digitalización y de las necesidades de incrementar la rentabilidad llevará a todo el sector a cerrar más oficinas y recortar sus plantillas, lo que incidirá positivamente en la eficiencia. Lo mismo sucederá con la mejora de los ingresos, que también influyen en la eficiencia. Sabadell tiene previsto un crecimiento de su negocio también en dos dígitos, en concreto del 16%. A septiembre su margen de intereses apenas crecía un 0,6%, con un aumento de la inversión crediticia del 0,9% y de sus recursos en balance del 3,3%.

Un portavoz de Sabadell asegura que en este momento “no existe aún un plan director como tal. No está aprobado y por lo tanto no está presentado”.

Reducir el 40% sus activos problemáticos

Otro de los objetivos de Banco Sabadell es reducir un 40% sus actuales activos problemáticos en tres años, es decir, hasta 2020. A septiembre estos activos improductivos ascendían a 16.949 millones de euros, y su idea es rebajarlos en cerca de 7.000 millones, un objetivo que puede que sea poco optimista en este caso. Más ante la presión del BCE y de la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

Sabadell ha sido la entidad financiera que más se ha revalorizado del Ibex 35 en el año, un 25,17%, hasta alcanzar una capitalización de 9.300 millones de euros. Sus títulos han pasado de cotizar en 1,323 euros al cierre de 2016 a finalizar 2017 en un precio de 1,656 euros.

Normas