El acuerdo UE-Japón es una gran noticia para España

Renovables, TIC o biotecnología son los sectores más interesantes para nuestras empresas

El pasado 8 de diciembre la Comisaria de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmström, y el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Taro Kono, anunciaron la conclusión exitosa de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Económica que se venían desarrollando desde hace años. El texto deberá ser aún verificado desde el punto de vista jurídico, traducido a las diversas lenguas oficiales y será después sometido a aprobación del Parlamento Europeo y de los Estados miembros de la UE. Tras ello, podría entrar en vigor el año próximo.

Se trata del acuerdo comercial bilateral más ambicioso que nunca haya negociado la UE y su entrada en vigor dará lugar a una apertura recíproca de ambos mercados que ofrecerá múltiples oportunidades de comercio e inversión a los empresarios europeos y japoneses.

El apoyo a esta negociación y el deseo de su exitosa culminación fue uno de los temas recurrentes en los debates del Comité Bilateral Empresarial Hispano-Japonés que se reunió en Tokio el pasado 6 de abril con motivo de la visita de Estado de S.S.M.M. los Reyes a Japón. En esta reunión del Comité, que está constituido por las Cámaras de Comercio de España y de Japón y fue organizada en esta ocasión conjuntamente con ICEX-España Exportación e Inversiones y la CEOE, nos honró con su participación S.M. el Rey. En sus 38 años de vida el Comité Bilateral, que preside en estos años José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, se ha reunido en 25 ocasiones en Japón y en España.

Tras las dificultades que atravesó durante un largo período, la economía de Japón ha reiniciado una fase de crecimiento sólido y sostenible como resultado de la decidida política económica del Gobierno Abe.

No en vano la economía japonesa lleva siete trimestres seguidos creciendo, el período más largo de crecimiento continuado en los últimos tiempos. Esa acertada política económica, junto al esfuerzo del Gobierno para integrar mejor su modelo productivo en el mercado global, facilitando las relaciones empresariales entre las empresas japonesas y las del exterior, y haciendo de Japón un lugar cada vez más atractivo para las inversiones extranjeras, muestran ya resultados muy favorables para la economía y los ciudadanos japoneses.

En España hemos comprobado en las últimas décadas cómo la apertura comercial ofrece unas oportunidades de negocio y genera una competencia que estimula la competitividad y da como resultado un mayor nivel de exportaciones, crecimiento y creación de empleo de calidad.

La economía japonesa, con un mercado cuyo tamaño cuadruplica al nuestro en dimensión, es de enorme interés para las empresas españolas. Los empresarios japoneses son un modelo a seguir en ámbitos como la investigación, la innovación o el rigor a la hora de hacer negocios, operando en un entorno para los negocios favorable y con una magnífica dotación de infraestructuras que lo hace sumamente atractivo para las empresas internacionales.

En un momento en que asistimos a un resurgimiento de las tentaciones proteccionistas, la conclusión de las negociaciones es una gran noticia, y nos complace que tanto el Gobierno japonés como la Unión Europea hayan reafirmado con los hechos su apuesta decidida por la apertura comercial.
Persisten algunas barreras significativas al acceso de bienes y servicios españoles a un mercado japonés de 127 millones de consumidores, como en los sectores de alimentación (frutas y hortalizas, cárnicos, vinos o quesos), servicios (financieros, telecomunicaciones, transporte o comercio electrónico) o contratación pública (transporte ferroviario).

La mayor parte de esos obstáculos, arancelarios y regulatorios, desaparecerán como consecuencia de la aplicación del acuerdo, mientras se preservan los intereses de los sectores de mayor sensibilidad en la Unión Europea, como el de automoción, a través de períodos transitorios prolongados que permitan la adaptación al escenario de apertura comercial.

La Comisión Europea calcula que las empresas europeas podrán ahorrar 1.000 millones de euros anuales en aranceles tras la completa aplicación del acuerdo, a los que habría que sumar los ahorros derivados de la eliminación de las trabas no arancelarias a que se enfrentan.

Las negociaciones continúan en el ámbito de la protección de inversiones y los sistemas de resolución de disputas en este ámbito, con el objetivo de alcanzar cuanto antes un compromiso que permita completar el acuerdo con unas disposiciones que aseguren un entorno estable y seguro para los flujos bilaterales de inversión directa.

Precisamente cuando en 2018 se cumplen 150 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y Japón, la entrada en vigor del acuerdo producirá una mejora sustancial de las condiciones de acceso mutuo a los mercados que supondrá un punto de inflexión en la evolución de los flujos de comercio de bienes, servicios y capitales entre los dos países, que encierran gran potencial.

Ante este escenario de mayor libertad comercial, un creciente número de empresas españolas están llamadas a jugar un papel importante en el futuro de la economía de Japón en sectores prioritarios como las energías renovables, las tecnologías de información y comunicaciones, la biotecnología o los bienes de consumo de alto valor añadido.

Desde la Cámara de Comercio de España y la red de 85 Cámaras territoriales que representamos queremos contribuir activamente a que nuestras empresas, tanto grandes como pequeñas, puedan sacar el máximo provecho de las nuevas oportunidades de comercio e inversión que ofrecerá este gran mercado con la puesta en marcha del Acuerdo de Asociación Económica, contribuyendo a generar un mayor nivel de crecimiento, de empleo de calidad y de bienestar para los ciudadanos de ambas partes y una mayor prosperidad compartida.

José Luis Bonet es presidente de la Cámara de Comercio de España

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