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José del Pilar Moreno Carretero, accionista mayoritario de Sacyr.
José del Pilar Moreno Carretero, accionista mayoritario de Sacyr.

Moreno Carretero, el constructor discreto que quiere controlar Sacyr

Se ha convertido en accionista mayoritario con el 16,7%

Busca ganar peso en el consejo de administración

Su entorno cuenta de él que es una persona discreta y reservada, que prefiere estar apartada de los focos, pero el último movimiento de José del Pilar Moreno Carretero (Málaga, 1950) ha hecho bastante ruido. Esta semana, este ingeniero de 67 años se ha convertido en el accionista mayoritario de Sacyr, el gigante de la construcción. Ello tensa las cuerdas en el máximo órgano director de la cotizada, al que Carretero busca dotar de una mayor proporcionalidad en relación al peso del accionariado y conseguir uno o dos sillones más del que ya ostenta.

2017 ha sido el año en que Moreno Carretero ha ascendido de manera vertiginosa dentro del reparto accionarial de la constructora. A principios de mayo tenía el 5% de la cartera y, en apenas un mes, creció hasta el 12,85%. Culmina ahora con el 16,7%, tras ejecutar parte de las opciones que había contratado a lo largo del año, a través de su instrumental, Beta Asociados, en la que también figuran su mujer María Victoria y su hija Elena.

El nuevo paquete está formado por una participación en acciones equivalente al 14,07% del capital, a lo que se suma un 2,74% en instrumentos financieros, según consta en los registros de la CNMV. Supera así a Demetrio Carceller, hasta el momento el socio más importante de la compañía, con un 14,7% de las participaciones y tres asientos en el órgano director.

Empresario formado en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Santander, este malagueño arrancó su carrera en Ferrovial en 1976, apenas un año después de graduarse. Durante 13 años, Moreno Carretero, amante del buen cine, la novela histórica y la navegación, trabajó bajo el mando de Rafael del Pino, el fundador de la constructora. A lo largo de esos años, ostentó varios cargos entre los que destacan el de jefe de producción, de obra, delegado y director regional.

Con más de una década de experiencia profesional a sus espaldas, en 1990 decidió poner en marcha junto con otros exferroviales Altec, un conglomerado de empresas dedicadas a la construcción de grandes infraestructuras. Otros pesos pesados de Ferrovial, como Félix Riezu, José Manuel Loureda, Luis del Rivero o Manuel Manrique, pondrían en marcha Sacyr seis años más tarde, en 1996. Fue a iniciativa de Del Rivero, presidente de Sacyr hasta 2011, que Moreno Carretero se incorporó ese mismo año al accionariado en la compañía, tras una ampliación de capital. Pero no ha sido hasta este cuando ha agitado sus cimientos.

Como presidente de Altec, ha puesto en marcha proyectos de gran envergadura, como autovías, tramos ferroviarios, presas o viaductos en territorio nacional. Los que han trabajado con él destacan su inteligencia y su rigor, cualidades que le han ayudado a llevar con éxito proyectos complejos como el de la presa de Torre Abraham, en Ciudad Real, o el viaducto de 94 metros de altura que su empresa construyó para el tren del Alta Velocidad en Málaga. A lo largo cuatro décadas, ha conseguido amasar una gran fortuna como contratista inmobiliario y dedica parte de su capital a la inversión.

Moreno Carretero se ha convertido en accionista mayoritario de Sacyr tras los buenos resultados de la compañía, que en septiembre ganó 97 millones de euros, un 8% más respecto al mismo periodo del año anterior, y que consolida el crecimiento tras unos años de inestabilidad. La constructora busca ahora aprovechar la proyección internacional, lograda con la ampliación del Canal de Panamá, para abrir nuevas líneas de negocio en el exterior y depender menos de los negocios en España, donde las licitaciones de proyectos tardan en concretarse.

La nueva compra de acciones de este ingeniero de Caminos también llega después de que el pasado junio, Manuel Manrique –actual presidente de Sacyr– anunciara su intención de reestructurar el consejo de administración. Por aquel entonces, el empresario malagueño ya contaba con un 12,85% de la compañía, la segunda participación.

Manifestó su deseo de tener tres asientos en el máximo órgano de decisión, la misma representación que ostenta Carceller, pero su petición no fue atendida. Todo parece indicar que tras su avance en el accionariado, habrá reajuste de poderes. La pregunta ahora es cuándo se reflejará en la cúpula esta nueva realidad.

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