El Supremo da la razón a los ingenieros industriales frente a los técnicos

El Alto Tribunal anula el cambio de nombre del Cogiti al considerar que genera "confusión"

El organismo acatará la resolución, aunque anuncia que propondrá un nuevo nombre

Ingenieros industriales

El Tribunal Supremo ha resuelto a favor de los ingenieros industriales. Según la sentencia del pasado 8 de noviembre, publicada este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el cambio de denominación del Consejo General de los Colegios Oficiales de Graduados de la rama industrial de la Ingeniería, Ingenieros Técnicos Industriales y Peritos Industriales de España queda anulado, como solicitó el Consejo General de Ingenieros Industriales (CGCOII), que agrupa a 21 colegios. El Cogiti, como en realidad se le conoce, deberá mantener su nombre de Consejo General de Colegios Oficiales de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales. Una resolución que acatarán pese a sentirse “dolidos” puesto que los profesionales y ministerios avalaron el cambio.

La disputa dura ya más de un año. A principios de 2016, el Gobierno aprobó la nueva denominación del Cogiti, que buscaba adecuarse a las titulaciones de “todos sus integrantes” tras el cambio introducido por el Plan Bolonia de enseñanza universitaria y la llegada de los títulos de grado, según cita el BOE. “Tuvimos un respaldo jurídico e institucional al poner el nuevo nombre”, recuerda el presidente del organismo, José Antonio Galdón. No obstante, el CGCOII decidió impugnar el real decreto por el cual el Consejo de Ministros aprobaba la nueva denominación alegando que el cambio “generaba confusión” pues daba a entender que cualquier graduado de la ingeniería industrial podía formar parte de los colegios de ingenieros técnicos industriales, cuando “existen grados de este ámbito que no dan acceso a esta profesión” y, por ende, tampoco a la colegiación, explicó entonces a CincoDías el presidente del consejo del CGCOII, Miguel Iriberri. Esta confusión afectaba a los propios ingenieros técnicos, pero también al resto de la sociedad, que podía desconocer que, tras Bolonia, para convertirse en ingeniero industrial es necesario un máster, mientras que para ser de ingeniero técnico se estudia un grado de cuatro años.

No obstante, desde el colegio técnico aseguran que su intención era adecuarse a los nuevos títulos. En el CGCOII “no aceptan que ha habido un cambio en la sociedad y quieren mantener la mediados del siglo XIX, cuando se crearon las profesiones”, apunta Galdón. Además, sustenta esta teoría en el hecho de que en el resto de Europa ya no existe la categoría de ingenieros técnicos. Para el CGCOII está afirmación es falsa y su secretario técnico, Juan Blanco, subraya que en la mayor parte de los países en los que la profesión de ingeniería está regulada, el acceso a la titulación superior es a través de un máster. Además, apunta a otra razón para el cambio de nombre: “Intentar eliminar la coletilla de técnico”.

Aunque en el Cogiti declaran que acatarán la resolución del Supremo, no parece que esta vaya a acabar con el conflicto. Los ingenieros técnicos aseguran estar siendo “fiscalizados” por los ingenieros industriales y explican que siempre tienen que estar “defendiéndose”. Por el momento, apuntan a una nueva propuesta de denominación, que no quieren adelantar para “no dar ideas al CGCOII”, puntualiza Galdón.

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