El peso de las filiales en el exterior supera ya al de las exportaciones

La cifra de negocio rozó los 427.000 millones de euros

Las ventas de bienes y servicios fue de 355.000 millones.

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Las empresas españolas han encontrado en el exterior lo que perdieron en el mercado interno desde el inicio de la crisis. Esa es una de las principales conclusiones que se extraen del estudio La inversión directa de las empresas españolas en el exterior, realizado por Cofides, Esade y el Consejo General de Economistas, en el que se muestra el protagonismo adquirido por el sector exterior. Los últimos datos del Ministerio de Economía reflejan que en la actualidad hay 8.708 filiales de empresas españolas en el extranjero, cuya facturación en el exterior ya supera a las exportaciones de bienes y servicios (incluidos los ingresos derivados del turismo). “Es un signo que define de forma muy precisa el perímetro de la diplomacia española”, apuntó Xavier Mendoza, profesor de Esade y coordinador del trabajo. De hecho ese sorpasso se viene produciendo de forma continuada desde 2012, aunque el último dato (correspondiente a 2015) refleja la mayor brecha existente hasta ahora. La facturación de las filiales de empresas españolas en el exterior rozó los 427.000 millones de euros, mientras que las exportaciones de bienes y servicios fueron de 355.000 millones.

Otro dato que sirve para ilustrar el protagonismo del sector exterior es la posición inversora de las empresas españolas en el extranjero, que muestra los flujos acumulados en el tiempo. El último dato refleja que se elevó a 456.111 millones de euros, con una fuerte presencia de compañías ligadas al sector financiero y de seguros, con 143.130 millones de euros, un 31,3% del total. En segundo lugar aparece la industria manufacturera, con 90.983 millones (un 19,95%) e información y comunicaciones, con 58.951 millones (un 12,92%). Ya muy lejos aparece la energía, con 29.469 millones, y la construcción, con 16.229 millones.

Por regiones de destino, la Unión Europea sigue siendo la que más flujos de inversión española recoge, con más de 193.000 millones de euros (un 42,5% del total), seguida por América Latina, con 139.000 millones y un 30,5% del total, y América del Norte, con 75.000 millones y un 16,3%. “Esta distribución es fruto de las dos oleadas de inversión extranjera protagonizadas por las empresas españolas. La primera a comienzos de la década de los 90 concentrada en América Latina y la Unión Europea a quince países, que fue sustituida por otra oleada a partir del 2000 hasta el inicio de la crisis de 2008 centrada en la UE a 28 países y en Estados Unidos, subraya la publicación, que fija en 2008 otro punto de inflexión para los flujos de entrada y salida de capital. “Como consecuencia de la crisis, las empresas españolas han llevado a cabo un repliegue selectivo, a la par que han priorizado incrementar su presencia en países con mayor potencial de crecimiento o bien que ofrecen un alto nivel de seguridad jurídica”, remarca la publicación.

El estudio ofrece cinco casos particulares de empresas españolas que han abierto filiales en el extranjero y el impacto que la operación ha tenido en los países de destino, especialmente en relación con los ligados a los objetivos de desarrollo sostenible fijados por Naciones Unidas hasta 2030 (fin de la pobreza, igualdad de genero, trabajo decente o reducción de las desigualdades, entre otros). “Las empresas españolas han contribuido a la creación neta de empleo, han transferido tecnología y know how a la filial en el extranjero y han contribuido a los ingresos fiscales del país, tanto si han invertido comprando una empresas o abriendo una actividad productiva”, recalcó Mendoza.

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