Supervisión

El veto de Europa a los productos tóxicos pone en jaque a la industria

ESMA estudia prohibir la venta de opciones binarias a minoristas

El regulador planea endurecer la comercialziación de CFD

Panel de la Bolsa de Tokio
Panel de la Bolsa de Tokio REUTERS

El regulador del mercado europeo, la ESMA, ha reforzado su apuesta contra los contratos por diferencias (CFD, por sus siglas en inglés), las opciones binarias y la operativa apalancada en el mercado de divisas (conocido entre los iniciados como Forex, diminutivo de foreing exchange).

El viernes pasado la ESMA volvió a insistir en la exposición de los clientes minoritarios a este tipo de producto durante un tiempo considerable. Un mensaje al que desde hace tiempo se han sumado los supervisores de todo el mundo, por considerar que se tratan de instrumentos extremadamente tóxicos, en caso de que el cliente carezca de los conocimientos necesarios.

El regulador europeo abrirá en enero a consulta pública, coincidiendo con la entrada en vigor de la directiva Mifid 2, una nueva directiva en la que está considerando prohibir el márketing, la distribución o venta a los clientes minoristas de las opciones binarias –que suelen funcionar con el lema doble o nada y que publicitan beneficios desorbitados– así como restringir la venta y comercialización de los CFD.

La ESMA ha plantado en la normativa que abrirá a consulta pública que se limite además el apalancamiento que permiten este tipo de productos a un máximo de 30 a 1 y de 5 a 1, así como las pérdidas que pueden llegar a registrar los inversores.

El anuncio pesó en la cotización de los brókeres británicos que operan este tipo de productos. La firma Plus500 se dejó ayer un 10,81%, mientras que IG Group restó un 9,28% y CMC Markets cayó un 12,52%.

La primera de ellas en dar respuesta a la ESMA ha sido IG Group, que ayer mismo anunció que suspenderá desde enero la venta de productos binarios a nuevos clientes minoristas desde enero, mientras que Plus500 destacó ayer que no ofrece productos binarios.

En el último año los supervisores de todo el mundo han dado la voz de alarma contra este tipo de productos, por considerar que son instrumentos extremadamente tóxicos, en caso de que el cliente carezca de los conocimientos necesarios.

Normas