Amancio Ortega abandona todos sus cargos en Inditex y en las filiales

El fundador de Zara culmina el proceso de delegación de responsabilidades en la empresa que fundó

El empresario lleva desde 2011 fuera de las funciones ejecutivas del grupo

Inditex
Pablo Isla, presidente de Inditex, y Amancio Ortega, fundador del grupo.

El nombre de Amancio Ortega empieza a desaparecer en la compañía que él mismo fundó a comienzos de los años ochenta. Al menos sobre el papel. El empresario ha dejado de ser el apoderado mancomunado solidario de Inditex SA y de otras 52 sociedades de la compañía, según figura en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) publicado este miércoles.

La larga lista de sociedades en las que Ortega deja de estar presente como apoderado, todas ellas con sede en la provincia de A Coruña, incluye, entre otras, a las distintas cadenas del grupo (Zara, Uterqüe, Oysho, Massimo Dutti, Bershka, Zara Home y Pull & Bear). Además, también aparecen las distintas sociedades de logística de la compañía, así como otros nombres relevantes como el caso de Tempe.

Aunque el cambio en el Registro Mercantil es relevante por lo icónico del fundador de la mayor empresa española dejando su posición en las sociedades del grupo, carece de impacto sobre el funcionamiento real de la compañía.

Ortega ya dio un paso a un lado en 2011. Entonces, dejó la presidencia del grupo en manos de Pablo Isla, quien se mantiene al frente de la compañía, siendo elegido en distintas ocasiones como el mejor ejecutivo del mundo. El relevo ya se vislumbró en 2005, cuando el que fuera presidente del grupo Altadis, recaló en la empresa y fue nombrado consejero delegado y vicepresidente de Inditex.

Desde entonces, Ortega se ha mantenido en un discreto segundo plano en cuanto al día a día del grupo, con apariciones en contadas ocasiones. Pese a ello, sigue siendo el primer accionista de la compañía, con el 59,2% del capital de Inditex. El directivo cuenta con cerca del 50% a través de Pontegadea Inversiones y el resto a través de Partler. Además, tanto el empresario como su esposa, Flora Pérez, son accionistas dominicales de Inditex, aunque en las últimas juntas de accionistas Ortega no ha acudido.

El empresario tiene en su haber la mayor fortuna de España y una de las más importantes a nivel mundial. Además de ser accionista de la mayor empresa textil del mundo, Ortega ha centrado su actividad desde su salida de la presidencia de Inditex en el ladrillo. La gran liquidez que le aportan los millonarios dividendos del grupo –1.250 millones sólo a cuenta de los beneficios de 2016– para invertir en el sector inmobiliario.

De este modo, Ortega ha ido creando una de las mayores inmobiliarias españolas. Pontegadea Inmobiliaria, filial de Pontegadea Inversiones, cerró 2016 con una cartera de activos de 6.700 millones de euros repartidos por todo el mundo y 72 millones de euros de beneficio. Recientemente ha creado una filial par aagrupar todos sus inmuebles en España, entre los que se encuentran la Torre Cepsa o la Torre Picasso, que tienen un valor de 1.365 millones de euros.

Ortega sale de las sociedades tras haber convertido a Inditex en la mayor empresa española con una capitalización que supera los 97.000 millones de euros y que se ha revalorizado casi un 800% desde que saliera a Bolsa en el año 2001.

Normas