Apple confirma la compra de Shazam... ¿Qué busca con esta operación millonaria?

El fabricante del iPhone asegura que la 'app' británica “encaja perfectamente” con Apple Music

La compañía de la manzana podría suspender los acuerdos de Shazam con sus rivales

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Un logo de Apple en la entrada de una de sus tiendas.

Apple ha confirmado este lunes que ha alcanzado un acuerdo para adquirir Shazam, la empresa con sede en Reino Unido propietaria de la aplicación que permite a los usuarios identificar canciones, vídeos y series simplemente acercando el móvil a la fuente de audio. El gigante tecnológico no dio detalles sobre cuánto pagará por la compañía, aunque la web tecnológica TechCrunch aseguró el pasado viernes que abonaría unos 400 millones de dólares, una cifra muy alejada de la valoración de 1.000 millones de la firma en su última ronda de financiación en 2015.

La operación, desde un punto de vista puramente financiero, parece una compra redonda para Apple, que sobre el papel se habría ahorrado unos 600 millones por el mero hecho de haber esperado dos años para hacer la adquisición. Pero lo cierto es que esa severa corrección en su valoración” tiene que ver con su propia evolución. Shazam, que cuenta entre sus inversores con diferentes fondos, empresas de la industria musical como Sony Music, Universal y Access Industries (dueños de Warner Music), y la operadora America Móvil, fue fundada hace 19 años y hasta septiembre de 2016 había superado la friolera de 1.000 millones de descargas entre Android e iOS. Sin embargo, su facturación ese año alcanzó los 54 millones y seguía acumulando pérdidas, 5,3 millones en 2016.

Apple no ha desvelado las razones de la compra. En un comunicado oficial se limitó a decir que están encantados de que Shazam y “su talentoso equipo” se unan a Apple. La compañía de la manzana destacó que desde el lanzamiento de la App Store, Shazam se ha mantenido como una de las apps más populares para iOS. En la nota, añadió que esta aplicación es utilizada en la actualidad por cientos de millones de personas en todo el mundo, en múltiples plataformas, y que “encaja perfectamente” con Apple Music, “compartiendo la pasión por descubrir nueva música y por ofrecer magníficas experiencias musicales a nuestros usuarios”.

La empresa de Cupertino aseguró igualmente que tienen en mente “grandes planes”, y que esperan “combinarlos con Shazam una vez que sea aprobado el acuerdo que hemos cerrado hoy”. No precisó detalles sobre cuáles son esos planes. Por ejemplo, no reveló si planea mantener o discontinuar la versión de Shazam para dispositivos Android.

Enrique Dans, profesor del IE Business Shool, asegura en su blog que “lo más probable sería que, tras la adquisición, Shazam, que obtiene sus ingresos en su práctica totalidad de las comisiones de tiendas de música como Spotify, Play Music o la propia Apple Music, suspendiese sus acuerdos con las competidoras y se convirtiese en un servicio específico de localización de música para Apple, que pasaría a ahorrarse además esas comisiones”.

Así, las aportaciones de Shazam a Apple prometen ser interesantes para impulsar su negocio de música digital del fabricante del iPhone y fortalecer todo su ecosistema de productos y servicios. Con su adquisición, continúa Dans, “Apple consigue terminar con el millón de clics al día que la app enviaba a Spotify y Play Music y redirigir una parte de ellos a Apple Music, que actualmente cuenta con unos 30 millones de suscriptores frente a los 60 millones de usuarios de pago sobre un total de 140 millones que tiene Spotify”,el principal rival de Apple en el mundo de la distribución musical.

Otras claves de por qué Apple quiere a Shazam integrada en su ecosistema las apunta también el profesor de tecnología: la compañía de Cupertino obtiene con la compra un servicio que le permite entender mucho de las tendencias musicales y del interés que generan las creaciones. En este terreno Spotify le lleva bastante delantera. “Además, permitirá a Apple ofrecer una muy necesaria mejora a su asistente Siri, que ahora podrá servir para identificar lo que está sonando a su alrededor [en la radio, en la tele en una serie de Netflix…], y se integrará presumiblemente en el HomePod”, el altavoz inteligente de Apple, que saldrá al mercado en 2018 y que competirá con Echo de Amazon y Google Home.

La compra de Shazam, una de las tres mayores adquisiciones de Apple en su historia y la más relevante de la compañía en la industria de la música desde que comprara Beats por 3.000 millones de dólares en 2014, llega además en un momento donde la guerra por dominar el negocio de la música en streaming se recrudece. A Spotify y Apple Music, se suman otras iniciativas como Amazon Music, Play Music (de Google) o la de la china Tencent, que además de contar con su filial TME (la compañía de servicios de música en línea más grande de China), anunció la semana pasada un cruce de participación con Spotify.

Esta última, ya presente en más de 60 países, prepara su salida a Bolsa para 2018 y, según la empresa especializada en asesoría e inversión tecnológica GP Bullhound (inversor de la propia Spotify), esta valdría 23.000 millones de dólares si sale ya a cotizar. La ventaja de Apple, y que ahora tratará de explotar aún más con Shazam, es su potente ecosistema, que suma dispositivos y servicios, algo que Spotify no tiene, pero sí sus otros rivales: Google y Amazon.

Otra razón para la compra de Shazam por Apple habría que buscarla en una de las últimas apuestas de la compañía de la manzana: la realidad aumentada. Tim Cook, su consejero delegado, lo dejó claro hace meses, esta es una de las apuestas de futuro de la compañía, y ahí Shazam puede aportarle conocimiento y tecnología. La firma, que no ha dejado de innovar, estrenó en marzo un servicio de realidad aumentada que permite escanear objetos para acceder a animaciones y contenidos adicionales, una herramienta muy potente en marketing que puso en manos de las marcas. Apple podría sumar la solución de realidad aumentada a su plataforma ARkit, estrenada el pasado junio, para que los desarrolladores creen aplicaciones con esta tecnología.

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