El acuerdo previo para el Brexit: ¿la cuadratura del círculo?

En principio, tanto las instituciones europeas como el gobierno de Theresa May expresan satisfacción por el acuerdo de principios alcanzado para permitir que el Reino Unido pueda empezar a negociar su futura relación con la UE post-Brexit. Hay acuerdo sobre las tres condiciones previas que exigía Bruselas. Sobre los derechos de los ciudadanos de la UE ya residentes en el Reino Unido (y los británicos en la UE) el texto del compromiso garantiza efectivamente que ambos grupos continuarán gozando de los derechos que disfrutan en la actualidad. En caso de necesidad de consulta por parte de los tribunales británicos, el Tribunal Europeo de Justicia tendrá la última palabra hasta 2029. Casi 4 millones de ciudadanos de la UE podrán permanecer en el Reino Unido gozando de los mismos derechos que tienen en la actualidad, y también reagrupar a sus familias. En cuanto a la factura por el divorcio, la Comisión acepta la cantidad provisional de 45.000 millones de euros. El comisario encargado del Brexit, Michel Barnier, llegó a hablar de 100.000 millones. El acuerdo está lleno de jerga burocrática sobre las obligaciones legales del Reino Unido respecto al presupuesto de la UE hasta 2020. May ha proclamado que la factura no superará los 45.000 millones, pero expertos advierten que la cantidad puede ascender a más de 60.000 millones de euros. En cualquier caso, el texto de 15 páginas deja claro que la factura del divorcio se pagará en euros, no libras esterlinas. La Comisión ha cedido en su exigencia de que Londres pagara por el traslado de las sedes de las agencias de la UE que se encuentran en el Reino Unido. El futuro de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte es el ámbito más ambiguo del principio de acuerdo. Londres se compromete a que Irlanda del Norte seguirá vinculada al mercado único de la UE, y al mismo tiempo pretende que la legislación británica sea lógicamente de obligado cumplimiento en el Ulster. Esta contradicción permite a May por ahora declarar victoria, pero tendrá que concretarse en el futuro. Si el Reino Unido sale definitivamente del mercado único después del periodo de transición que finalizará en 2021, cómo podrá Irlanda del Norte mantener su vínculo con la UE y sin el establecimiento de controles aduaneros con Irlanda?

El Consejo de diciembre dará luz verde para que empiecen las negociaciones entre la UE y el Reino Unido sobre un acuerdo comercial post-Brexit. Es comprensible que se quiera lanzar un mensaje tranquilizador a los mercados y las empresas. A efectos prácticos el Reino Unido continuará en la UE hasta 2021, aunque dejará de tener voz y voto en marzo de 2019. Pero aún quedan muchos temas y flecos por negociar.

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