La decadencia del carbón y el gas mina la energía de GE

El grupo va a despedir a 12.000 personas de una división que ilumina el 30% del mundo

Otras divisiones también están estrechamente vinculadas a los combustibles fósiles

La decadencia de los combustibles fósiles está minando la energía de General Electric, y no solo de ella. El grupo va a despedir a 12.000 personas de una división de energía que ilumina el 30% del mundo. Culpa al exceso de capacidad en pleno cambio a las renovables. Pero otras divisiones también están estrechamente vinculadas a los fósiles, así que se avecina una reestructuración más amplia.

La división de energía de GE fabrica turbinas para plantas generadoras de electricidad de todo el mundo. La mayoría de esas plantas han funcionado tradicionalmente con carbón y gas natural, junto con energía nuclear, pero las alternativas avanzan rápidamente. La Agencia Internacional de la Energía prevé que las renovables representen el 40% de la generación mundial en 2040, frente al 24% de 2016. Se prevé que la cuota del carbón se reduzca notablemente.

Otras empresas de GE están vinculadas a los combustibles fósiles de una manera u otra. Los ingresos del negocio de transporte, que hace locomotoras diésel, cayeron un 14% en el tercer trimestre respecto al mismo período del año pasado. El nuevo CEO, John Flannery, dijo el mes pasado que la compañía podría vender este grupo, en parte debido a las disminuciones seculares de los envíos de carbón por tren en EE UU. También ha creado un comité para revisar la participación del 62,5% de la compañía en Baker Hughes, empresa de servicios de petróleo y gas que está directamente vinculada al crecimiento del negocio de perforación. En conjunto, con la división de energía, estos tres grupos generaron casi la mitad de los ingresos de GE en el tercer trimestre.

La empresa está empezando a orientar su mix en la dirección correcta. Tiene un grupo de renovables reforzado por su compra de parte de Alstom en 2015. Y los recortes de empleos ahorrarán 1.000 millones de dólares al año en gastos.

Su rival Siemens, que anunció un número de despidos menor en su división de energía el mes pasado, puede haber alentado a GE a reducir su escala. Otros también deberían tomar nota de los cambios en el mercado energético. Los combustibles fósiles parecen estar empezando a apagarse a largo plazo. Aquellos que se adelanten al cambio podrán dar vida a cosas nuevas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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