El bono alemán y el francés están demasiado iguales

Las finanzas públicas de ambos países están en situación muy distinta

Las diferencias no importarían en una verdadera unión fiscal, pero eso no es probable que suceda

Emmanuel Macron, presidente francés, y Angela Merkel, canciller alemana, en junio en Berlín.
Emmanuel Macron, presidente francés, y Angela Merkel, canciller alemana, en junio en Berlín.

En algunos ámbitos es como si la crisis de deuda de la zona euro nunca hubiera pasado. La brecha entre los bonos franceses y alemanes se ha reducido a su nivel más bajo desde 2009, antes de de los shocks financieros que amenazaron la unión monetaria misma. Tal falta de distinción es prematura y supone nuevos problemas.

Los rendimientos de la deuda francesa a 10 años estaban a principios de semana solo 15 puntos básicos por encima de los alemanes. La prima era cinco veces mayor en febrero, cuando preocupaba que Marine Le Pen pudiera ser presidenta. Que Francia esté ahora a la vanguardia de los que quieren estrechar los vínculos dentro de la zona euro puede explicar, en parte, el apetito de los inversores por su deuda.

Emmanuel Macron ha pedido que el bloque tenga un ministro de finanzas y presupuesto propio. Otros, como la canciller Angela Merkel, quieren convertir el fondo de rescate de la región en un Fondo Monetario Europeo para supervisar las finanzas de los países y, si es necesario, darles crédito. Bruselas publicó el miércoles propuestas que incluían elementos de ambos bandos.

Dichos planes pueden ocultar a los inversores las diferencias entre Alemania, que ha tenido superávit presupuestario desde 2014, y Francia, cuyo déficit fiscal lleva superando el tope de la UE del 3% del PIB todos los años desde 2008. Peor aún, el déficit presupuestario estructural de París, que no incluye el impacto de los ciclos y de los costes extraordinarios, apenas cae, mientras que la deuda aumentará al 96,9% del PIB en 2017, muy por encima del 64,8% de Alemania, según Bruselas.

Tales diferencias no importarían mucho en una verdadera unión fiscal, pero no es probable que ocurra nada así de radical. Alemania se resistirá a un presupuesto sustancial para la zona, y un Fondo Monetario solo será efectivo si tiene poderes para parar los pies de los Gobiernos nacionales.

Puede resurgir la idea de introducir un mecanismo para reestructurar la deuda soberana, lo cual haría que los mercados se preocuparan una vez más por los niveles de deuda pública. Los inversores que confunden Francia con Alemania podrían tener un desagradable despertar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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