personal shopper
Rebeca Ávila con uno de los conjuntos que recomienda en su blog.

Una ‘personal shopper’ para altas ejecutivas

Rebeca Ávila asesora a mujeres profesionales sobre su imagen

El objetivo es mejorar la seguridad y la confianza en el trabajo

Los blogs de moda han colonizado internet y cada vez es más fácil encontrar online consejos a la hora de vestir. Sin embargo, Rebeca Ávila advirtió que en esta maraña de información, faltaba una asesoría más concreta para mujeres profesionales que cuentan con un perfil diferente y con unas necesidades más específicas a nivel de imagen.

Por este motivo lanzó, hace tres años, Working Outfits, el primer portal en España dedicado íntegramente a la imagen de la mujer profesional. Ávila cuenta con más de 15 años de trayectoria como directora de comunicación de AccorHoteles en España y Portugal y ha cursado un máster en dirección de empresas de moda y belleza en la escuela de negocios Esden. Todo ello le brinda una amplia experiencia en el ámbito de la comunicación, las relaciones públicas y la imagen corporativa, que pone al servicio de sus clientas. La mayoría de ellas, mujeres con puestos de responsabilidad y cierta visibilidad pública, como políticas o ejecutivas. Para la empresaria, “la mujer profesional, especialmente en determinados niveles, tiene el gran reto de que su imagen transmita presencia. Como bien apuntó una vez la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, la ropa es el primer mensaje que lanzamos, antes incluso de empezar a hablar. La imagen es comunicación, de ahí su importancia de trabajarla y planificarla”.

En su blog se pueden encontrar desde entradas que aconsejan sobre cómo gestionar la comunicación no verbal a la lista de tendencias de la temporada que se pueden trasladar a los looks de oficina. Además, Ávila ofrece un servicio exclusivo de personal shopper, que define como “una asesoría puntual y muy selecta a mujeres, aportando mi expertise en las áreas relevantes de la construcción de la imagen, como son el protocolo, la comunicación en público o la imagen digital”.

Para orientar a las clientas, se tienen en cuenta todas las áreas que influyen en la imagen. “No se trata solo de ir de compras”, explica Ávila. De hecho, no siempre es necesario. El primer paso consiste en analizar detenidamente a la persona, sus objetivos, su situación profesional y las ocasiones que se le pueden presentar en su día a día. Después, se estudia su morfología, su paleta de colores y la psicología de estos en el ámbito profesional. Más tarde, se observa el armario de la clienta para ver si existe la necesidad de comprar o no, y si es el caso, se propone una ruta, así como prendas y accesorios completos. Por último, se entrega un informe específico con recomendaciones precisas para mejorar la imagen. El proceso a seguir es distinto para cada cliente, por lo que el precio también oscila, pero parte de los 400 euros.

El objetivo del servicio es utilizar la imagen como una herramienta para “mejorar la seguridad y la confianza en el ámbito profesional”, explica Ávila. “La idea es que, tras la consulta, las clientas logren estar a gusto con su imagen y que esta transmita quiénes son y cuál es su estatus profesional”.

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