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Paloma Real, directora general de Mastercard España;Íñigo de Barrón, periodista de El País que ejercía de moderador, y Carlos Palacios, director de desarrollo de producto de Banco Santander.

Ontiveros: “En 20 años el dinero en efectivo será una curiosidad”

AFI asume que las autoridades monetarias impulsarán la moneda virtual

Santander y MasterCard coinciden en que España cuenta con infraestructura para liderar la revolución a los pagos digitales

El dinero, en última instancia, es una convención. Es una anotación contable. Desde que desapareció el patrón oro, el dinero es un acto de fe" que puede ser sustituido por "cualquier mecanismo electrónico" que garantice sus funciones, ha sostenido este jueves el presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Emilio Ontiveros

"Me atrevería a decir que dentro de 20 años el dinero en efectivo, las monedas, serán piezas de curiosidad, guardadas como fetiche", ha sostenido Ontiveros, que participaba en la mesa de debate inicial del Foro No Money, organizado por El PAÍS, con el patrocinio de Accenture, El Corte Inglés, Samsung y Banco Santander, en el que representantes de bancos, empresas tecnológicas, fintech, de medios de pago o consultores analizan "el fin del dinero en efectivo". 

La impresión mayoritaria en el foro es que el dinero digital tiene un recorrido imparable que pondrá en cuestión la persistencia de las monedas en efectivo porque supone una vía más cómoda, fiable, garantiste con la política monetaria y un instrumento contra la economía sumergida o el fraude fiscal. 

La duda es cómo de rápida será la revolución en un momento en que la moneda virtual más conocida, el bitcoin, ha superado la barrera de los 11.000 dólares por unidad lo que arroja dudas sobre la creación de una burbuja de las criptomonedas, que en todo caso se van consolidando como instrumento financiero y que, según los participantes en el foro, ganarían credibilidad cuando sean reguladas y controladas por las autoridades monetarias. 

En opinión de Ontiveros, esa toma de control no va a tardar. "La presencia de dinero efectivo, en altas denominaciones, con billetes de 500 euros, o 100 dólares, con tipos tan bajos, es un factor perturbador de la política monetaria porque es más rentable tener billetes en cajas fuertes, o en cajas de zapatos, que en depósitos bancarios", ha advertido el presidente de AFI, defendiendo que las autoridades monetarias no tardarán en apostar por el dinero virtual para limitar estas perturbaciones. 

Para Alejandro Javier Tosina, director de Economía Digital de Red.es, el salto a un entorno sin efectivo es el paso natural en un "mundo financiero digital". "Antes ibas con la bolsa de monedas en la faltriquera y ahora tienes un Excel en el banco", expone, argumentado que el nuevo modelo pasa por adaptarse a la demanda de "inmediatez, comodidad" y experiencia de usuario del nuevo ecosistema de servicios mediante teléfonos inteligentes. 

El ejemplo vivo de que este nuevo modelo es posible es Suecia que ha dejado de emitir dinero en efectivo y fomentado los pagos virtuales hasta el punto de que el 85% de los donativos en las iglesias se hace ya con tarjeta, ha ilustrado Rodrigo Álvarez, socio de servicios financieros e innovación de Accenture Digital

"Los principales interesados es que el dinero físico desaparezca son los propios bancos. El dinero físico es costoso, hay que almacenarlo, moverlo, custodiarlo", frente a las divisas electrónicas, que permiten una gestión más limpia, transparente y barata. 

Para el representante de Accenture, la extinción del dinero en efectivo es imparable por varios factores: la llegada de la generación Z, acostumbrada a hacer todo por móvil y con inmediatez; su gusto por programas que permitan recompensas por uso; la nueva directiva de pagos europea que entra en vigor en enero, obligando a los bancos a compartir los datos de la clientela con las fintech; el hecho de que en territorios subdesarrollados es más frecuente tener un móvil que una cuenta bancaria y la posibilidad de hacer pagos a través de otros dispositivos como el propio coche o la nevera. 

Un mundo "sin dinero en efectivo es una tendencia razonable porque cualquier medio electrónico de pago cumple satisfactoriamente las tres funciones el dinero: deposito valor, unidad de cuenta e instrumento de pago", ha dicho Ontiveros. "Y el dinero en efectivo estorba", ha ahondado, aduciendo que "el dinero es sucio, en ocasiones por su origen" pero también por su manipulación, su opacidad y su calidad de modular la activad económica. 

Tomando las lecciones aprendidas en el pueblo cántabro de Suances, donde se ha impulsado un periodo de un mes sin dinero en efectivo, Ontiveros ha alertado de que los mayores frenos a esta revolución son la resistencia de los pequeños comercios, que pone trabas a desechar las monedas en un 30% de los casos, y la falta de cultura financiera y de conocimiento de los nuevos medios de pago virtuales. Para el presidente de AFI, la clave esta en regular su uso y fijar objetivos a medio plazo. 

Más allá, los representantes de Banco Santander y MasterCard en el foro han coincidido en apuntar que España es uno de los países más avanzados en infraestructura. de medios de pago, lo que le permitiría adaptarse fácilmente a un nuevo mundo de transacciones 100% digitales. 

En este sentido, Carlos Palacios, director de desarrollo de producto de Banco Santander España, ha relatado que tras la introducción de los cajeros automáticos en los años 70, se ha dado un salto exponencial en los últimos años con el cambio de la tarjeta de banda magnética por el chip, que culminó en 2010, y la introducción del pago sin contacto, desde 2012, que es la llave para pagar ahora con móvil. Una posibilidad disponible en el 80% de los terminales de pago del país. 

“Una evidencia” de este potencial y de como “dicha red atrae la innovación”, ilustra Paloma Real, directora general de MasterCard España, “es el hecho de que Samsung, Apple o Google utilizan a España a continuación de los países anglosajones para probar sus instrumentos de pagos porque hay infraestructura para ello.

La responsable de MasterCard ha subrayado que más allá de la inmediatez y eficacia que aportan los pagos digitales, el fin del dinero en efectivo ayuda a luchar contra el fraude. Según un estudio de la compañía, una sociedad sin dinero en efectivo ahorraría entre un 0,5% y un 1,5% de PIB por su eficiencia, control del fraude, y la posibilidad de evitar la evasión fiscal, por ejemplo.

El reto empresarial: equilibrar seguridad y sencillez

En el debate sobre el nuevo modelo de pagos digital, representantes de varias grandes empresas han coincidido en señalar que el equilibrio está en garantizar la máxima seguridad posible en las transacciones sin renunciar a la sencillez que permita un uso satisfactorio de los servicios por parte del cliente.

Juan Ignacio García Braschi, director financiero del grupo Cabify, revela que este fue uno de los primeros dilemas de su compañía, que se planteó “hasta qué punto empeora la experiencia de usuario” la imposición de medidas de seguridad para garantizar la identidad del consumidor.

“Pero cada vez que damos medidas nuevas de autentificación el usuario nuevo está más tranquilo”, ha aseverado en el Foro No Money, organizado por El PAÍS, con el patrocinio de Accenture, El Corte Inglés, Samsung y Banco Santander.

“La seguridad es una percepción”, pues nada es infalible, advierte por su parte Eduardo García, responsable de desarrollo de negocio de Samsung Pay en España. “Pero si el usuario tiene una sensación negativa deja de usar” el servicio que se le ofrece de pagos digitales, expone.

Además, expone García, el salto tecnológico en este campo ha sido enorme y ya es posible aplicar técnicas de reconocimiento biométrico, para asegurar la identidad del pagador con su huella dactilar o su iris, a la vez que existen sistema para encriptar sus datos bancarios.

Se trata de pasos fundamentales, ha expuesto, para la nueva vida que vivimos a través del teléfono móvil. “El smartphone es el centro de actividad de nuestra vida, nos comunicamos gestionamos nuestro negocio y, cómo no, si es el centro de nuestra actividad será también nuestro medio de pago”, ha agregado.

Y esta revolución de los medios de pago, de una forma u otra, irá llegando a todo el mundo. Así lo ha manifestado Mónica López, consejera delegada de la Financiera de El Corte Inglés, la compañía no financiera con mayor número de tarjetas emitidas, con 11 millones de plásticos en circulación.

López ha ilustrado que el abanico de clientes del El Corte Inglés alcanza todo tipo perfiles y edades, lo que hace necesario que la compañía ofrezca todas las posibilidades a la vez para garantizar que cada uno puede usar la forma de pago que desee, desde el efectivo al pago mediante dispositivos, no necesariamente el móvil, pasando por la tarjeta.

Bitcoin y la tecnología que resta importancia a una posible burbuja

Las criptomonedas son un pilar fundamental de quienes auguran un mundo sin dinero en efectivo. Las divisas virtuales están en boca de todas además por las últimas oscilaciones de la más célebre, el bitcoin, que superó los 11.000 dólares el miércoles para caer al entorno de lo 9.000 un día después. Pero más allá del debate de si hay una burbuja en este mercado, los expertos en la materia aseguran que el futuro está en la tecnología que las soporta, el blockchain.

“Es difícil entender que blockchain es como internet. Es una tecnología que hace que las criptomonedas puedan existir. A mí nunca me ha interesado el precio”, ha dicho Bogda Stirbu, responsable de esta tecnología en Accenture, quien considera que probablemente “el precio no refleja el valor verdadero de esta criptomoneda”.

Después de todo, el bitcoin ha pasado de valer 600 dólares a tocar los 11.000 dólares en cosa de año. El consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, declaró que el bitcoin es “un fraude” de una magnitud “peor que la de los tulipanes” holandeses, célebre burbuja del siglo XVII. Dimon llegó a decir que despedirá a los empleados que comercien con esta divisa.

Raul Marcos, experto en blockchain y bitcoin explica que actualmente solo hay unos 16 millones de bitcoin, y que solo se llegarán a emitir 21 millones en total, una limitación que hace que su precio se dispare. Para Marcos el valor de la moneda está en el uso que se le dé y en la posibilidad de comercializar con él, pero ante todo, en la tecnología que aporta.

Durante su intervención en el Foro No Money, organizado por El PAÍS, con el patrocinio de Accenture, El Corte Inglés, Samsung y Banco Santander, Marcos explicó que se puede crear una nueva criptomoneda en solo media hora pero que el uso de blockchain va más allá porque permite hacer emisiones de cualquier tipo, con total trazabilidad, con marcas personales o empresariales, por ejemplo.

Para Vicenç Marti, cofundador de SPiCE VC, las criptomonedas son una revolución de connotaciones “sociales y sociológicas” pues suponen la creación de monedas no soportadas por Gobiernos o Estados por primera vez.

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