La Bolsa guarda su potencial para cuando levante la niebla catalana

Los primeros meses de 2018 las cotizaciones subirán con fuerza si hay solución en Cataluña

El índice bursátil que agrupa a las 35 compañías españolas más líquidas se ha estancado en los últimos meses, mientras que sus iguales europeos han avanzado cerca de un 10%. La crisis política catalana, que tiene y tendrá hasta la Navidad una espesa niebla que impide la visibilidad para el futuro de la economía y las inversiones, paraliza la toma de decisiones tanto de los inversores nativos como externos. Las inversiones financieras y productivas están a la espera, y el rumbo que tomen en enero dependerá del resultado de los comicios y de la gestión que de ellos hagan los políticos. Si hay un acuerdo de gobernabilidad que guarda en un cajón el secesionismo habrá una recuperación fuerte de las operaciones y una generosa subida de la Bolsa; pero si persisten en la confrontación e impiden la normalización política, las salidas de empresas se intensificará, los proyectos de inversión que estaban alerta se esfumarán, y los fondos abandonarán buena parte de sus posiciones en las empresas catalanas y quizás españolas.

Aunque los efectos contractivos en la actividad se concentren en Cataluña, proyectan su alargada sombra sobre toda España, y el vigoroso crecimiento económico exhibido hasta ahora podría empobrecerse y convertir el optimismo en depresión. Pero vamos a ser positivos; vamos a especular con el buen sentido político y la responsabilidad que se les supone a los políticos de una sociedad rica e integrada en la zona euro y vamos a apostar por la superación de una crisis que ha puesto en cuarentena a toda la economía española.

Si optan por tal resolución, la renta variable española recuperará en pocas fechas, en los primeros meses de 2018 desde luego, el diferencial abierto por las plazas europeas, y los analistas no descartan superar los 11.000 puntos del Ibex. Consideran además que el buen desempeño de las empresas contabilizado en los beneficios de este año no ha cristalizado todavía en las cotizaciones. Las posiciones para esperar esa recuperación bursátil se concentran en grandes empresas, líderes siempre de sus sector, con anclaje también en negocios externos, con deuda bajo control y dividendos contantes y sonantes.

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