Gómez-Pintado: “La discapacidad física es más llamativa que la cognitiva”

La iniciativa trata de hacer los edificios también accesibles para las personas con alguna anomalía intelectual

Vía Célere

Quién no se ha perdido alguna vez en un aeropuerto? Esta es la pregunta que se hace el presidente de la inmobiliaria Vía Célere, Juan Antonio Gómez-Pintado (Madrid, 1959), y la que da pie al proyecto Espacio Fácil, que lleva a cabo su fundación. El plan, premiado por CincoDías por ser la iniciativa más innovadora en materia de responsabilidad social corporativa, trata de hacer los edificios accesibles para personas con discapacidad cognitiva. “Si un espacio mal señalizado dificulta la realización de tareas a todo el mundo, en el caso de este colectivo, la cuestión es dramática”, insiste el directivo. En este sentido, envidia los avances que se llevan a cabo en los países nórdicos y asegura que, aunque aún haya mucho por hacer, las mejoras implementadas ofrecen a los discapacitados cognitivos alrededor de un 95% de independencia, con lo que ya podrían manejarse completamente solos.

¿Cómo surge la idea de Espacio Fácil?

Desde la fundación de Vía Célere, siempre hemos estado comprometidos con la responsabilidad social corporativa y tenemos varios proyectos con Down Madrid. Después, a través de unos contactos que hicimos con Afanias [ONG sobre la discapacidad intelectual], vimos que, aunque la normativa recoge muy bien que los espacios deben ser accesibles para los discapacitados físicos, los cognitivos suelen tener grandes problemas para moverse dentro de los edificios, y normalmente, se acaban perdiendo.

El mes que viene acaba el plazo para que todos los edificios estén adaptados para los discapacitados, ¿esta normativa también tiene en cuenta a los cognitivos?

No, en la norma solo se recoge que todos los espacios, tanto públicos como privados, deben estar libres de trabas para las personas con minusvalías físicas, pero no habla de los discapacitados cognitivos. Uno de los puntos más novedosos de nuestro proyecto es que nos hemos adelantado a la ley, algo que no ocurre mucho en el sector empresarial, donde parece que las compañías siempre vamos por detrás o nos hacemos las remolonas a la hora de cumplir la normativa.

¿Por qué considera importante la responsabilidad social corporativa?

Creo que es fundamental, las empresas somos un engranaje clave para devolver parte de los resultados que obtenemos a la sociedad. Otra de las razones es que está demostrado, y nosotros lo vemos en la compañía, que los empleados trabajan mejor sabiendo que la empresa de la que forman parte está vinculada a proyectos sociales, y consecuentemente, lleva esa responsabilidad social a todos los niveles. Algo que también les ocurre a nuestros clientes. Por último, mejora mucho la imagen de marca. No hay muchas compañías en el sector inmobiliario que se preocupen por esto y me gustaría hacer un llamamiento al resto de empresas para que se sumen a este tipo de acciones, que se adelanten a la normativa.

¿Qué otros proyectos de responsabilidad corporativa tienen?

Tenemos muchos en marcha, en los que más participamos son en los de síndrome de down. Estamos financiando unos cursos de formación, que se imparten a través de las Javerianas, para que estas personas sean capaces de integrarse en las compañías. Además, también cuentan con un periodo de prácticas aquí, en la empresa, es una especie de formación profesional dual. Otro proyecto que llevamos a cabo, a través de Ashoka, es Ellas lo bordan, en el que mujeres en exclusión social hacen mantelerías y menaje del hogar. También tenemos otro con Arquitectos sin fronteras en el que reformamos casas de personas en riesgo de exclusión que no tienen las condiciones deseables para vivir.

Por ahora solo han intervenido en edificios públicos, ¿se va a extender el proyecto también a los privados?

Sí, primero han sido los espacios públicos, como aeropuertos y hospitales, el siguiente paso serán las oficinas, y ya luego, lo residencial. Esperamos que en algún momento todos los edificios estén adaptados, porque el fin último de este proyecto es facilitar la vida a aquellas personas que tienen esa deficiencia. Antes tampoco existían los lugares adaptados para personas con discapacidad física, pero todo está cada vez más acondicionado. Ahora, si englobamos las minusvalías, hay que englobarlas todas, no podemos dar solamente una solución a los discapacitados físicos, también hay que dársela a los cognitivos.

¿Por qué cree que se tiene más en cuenta la discapacidad física que la cognitiva?

Porque es más llamativa y es algo con lo que todos nos podemos sentir identificados. En algún momento todos podemos tener un problema de accesibilidad física debido a un accidente, a la rotura de una pierna,... y no somos conscientes de los problemas a los que se enfrenta la gente con deficiencia cognitiva porque pasa más desapercibido en la sociedad.

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