Uno de cada seis trabajadores españoles es funcionario, superando los niveles precrisis

El peso del empleo público, que tocó máximos en 2011, es similar al de Alemania e inferior al de Francia

España solo ha primado la sustitución de plantilla en servicios públicos como Sanidad o Educación

Funcionarios trabajando en la Delegacion de Hacienda.
Funcionarios trabajando en la Delegacion de Hacienda.

Algo más del 15% de todos los empleados de la economía española son funcionarios, lo que equivale a uno de cada seis. Concretamente, a cierre de 2016 alcanzó los 2,840 millones de trabajadores lo que supone un incremento de unos 30.000 asalariados públicos frente a 2007 superando ya el nivel previo a la crisis.

Así lo refleja el informe “La evolución del empleo de las Administraciones Públicas en la última década”, publicado este martes por el Banco de España. Este recoge, sin embargo, que en España el pico máximo de empleados públicos se alcanzó en 2011, con 3,1 millones de funcionarios.

Esto se debió, sostiene el Banco de España, a que “algunas medidas de política fiscal contracíclica expansivas adoptadas en 2008 y 2009” promovieron las contrataciones públicas una vez iniciada la crisis, “a diferencia de lo ocurrido en la mayoría de países de nuestro entorno”.

A partir de ahí, sin embargo, se intensificaron las restricciones a la reposición de funcionarios salientes lo que provocó una reducción de empleados públicos entre 2012 y 2013 hasta su estabilización en 2014, recoge el informe.

En los años más duros del ajuste, la sustitución de personal saliente se limitó con fuerza y, de hecho, en la actualidad solo alcanza el 100% en los servicios públicos básicos, como sandiad o educación, mientras que en el resto se mantiene por debajo.

Así, en la actualidad, los funcionarios perciben el 20% de la remuneración de todos los asalariados españoles, percibiendo el equivalente a un 25% de todo el gasto público, lo que sitúa al país en niveles similares a los de la OCDE.

El empleo de las administraciones públicas en España se situó en 2015 en el 6,3% de toda la población activa, “un nivel similar al de países como Italia, Portugal o Alemania, y por debajo de los países con mayor presen­cia pública en la provisión directa de bienes y servicios, como Suecia o Francia, y del promedio de los países de la Unión Europea (UE) (8,4 %)”, compara el Banco de España.

Midiendo el número de funcionarios respecto al gasto público total, “el número de empleados públicos por millón de euros gastado en España (6,2) resulta ser superior al de los tres países mayores de la zona del euro, esto es, Francia, Italia y Alema­nia (4,1 en promedio), aunque inferior al de otros países como Grecia, Portugal y Suecia (7 en promedio)”, subraya el documento, informando de que esta ratio se redujo, con carácter general, en la UE, con respecto al año 2007, situándose en 2015, en promedio, en 9,3.

Alta tasa de temporalidad

Uno de los focos en los que se centra el informe del Banco de España es la tasa de temporalidad del empleo en la función pública. Según la Encuesta de Población Activa, el 23% de los empleados del conjunto de las administraciones públicas tenía un contrato temporal en 2016. La media para el conjunto de la economía, excluyendo el sector público, fue del 27%.

El supervisor financiero destaca que el Gobierno central ha firmado un acuerdo con los principales sindicatos para limitar la interinidad en las administraciones públicas en servicios básicos como educación, sanidad, justicia, servicios sociales o policía local. El objetivo es reducir las plazas temporales en los próximos tres años hasta un máximo del 90%.

Normas