Broadcom-Qualcomm, otro coloso de la tecnología

La gran acumulación de caja libre de las multinacionales se libera con las adquisiciones

Broadcom
REUTERS

La oferta presentada ayer por el fabricante norteamericano de semiconductores Broadcom para comprar a su competidor Qualcomm, por nada menos que 130.000 millones de dólares (112.000 millones de euros), pretende construir el que sería tercer coloso de materiales de la industria tecnológica en el mundo, tras Intel y Samsung. De cerrarse una compra que podría estar concluida en 12 meses para crear otro gigante de los semiconductores, con clientes como Apple, IBM, HP, Lenovo, Cisco o Dell, se trataría de la operación corporativa más voluminosa de la historia entre tecnológicas, duplicando el precio de la que hace dos años protagonizaron Dell y EMC, por 67.000 millones de dólares.

Tamaños semejantes de empresas y apuestas tan exuberantes en los parqués y financiadas con dinero contante y sonante (salvo una pequeña parte en acciones de la compradora en este caso) solo son posibles en mercados de gran tamaño y con la economía globalizada, que permite mejorar la posición de comprador y comprado, aunque reduce sensiblemente la competencia con la consolidación oligopolística del negocio, algo que las autoridades deben vigilar estrechamente. Facilitan la operación la existencia de ingentes cantidades de liquidez en el mercado que busca oportunidades financieras, así como desenvolverse en un negocio de crecimientos de doble dígito en los últimos años y en los venideros, como es el de la telefonía, la gestión de los datos o incluso el coche autónomo. Además, la ingente generación de caja y beneficios fuera de la frontera norteamericana y el excesivo coste fiscal de su repatriación abre caminos más transitables a la adquisición corporativa.

En este caso, pese a que la oferta de Broadcom contiene un precio con una prima del 33% sobre la cotización del último mes de Qualcomm, se desatará una pequeña guerra de intereses entre los accionistas que podría terminar con precios más generosos. Aunque siempre se puede esgrimir que si realmente vale más debería haberlo cotizado el mercado, todo indica que Qualcomm tiene valores ocultos por la calidad de sus clientes y sus contratos, así como por los elevados márgenes. Los accionistas pueden esperar más.

Normas