Las esperanzas republicanas con la reforma fiscal toparán con la realidad

La Cámara de Representantes pretende aprobar la semana del 23 de noviembre

Aún no han resuelto el dilema del déficit, y Donald Trump está poniendo más problemas

Orrin Hatch, al fondo, observa a Donald Trump, el 18 de octubre en Washington DC.
Orrin Hatch, al fondo, observa a Donald Trump, el 18 de octubre en Washington DC.

Los republicanos de EE UU parecen embelesados por las perspectivas de una histórica reforma fiscal, pero parece improbable que eso dure. Esperan aprobar esta semana una resolución presupuestaria que allane el camino para un proyecto de ley, que la Cámara de Representantes pretende aprobar la semana del Día de Acción de Gracias, el 23 de noviembre. Pero aún no han resuelto el dilema del déficit, y el presidente, Donald Trump, está poniendo más problemas.

El presidente de la Cámara, Paul Ryan, ya sonó un poco triunfalista el martes cuando dijo que estaban “a punto de hacer algo que marcará una gran diferencia para muchas familias”. Se espera que la Cámara apruebe hoy una resolución presupuestaria del Senado. que permitiría recortes de impuestos que aumentarían el déficit en 1,5 billones de dólares en 10 años. La Cámara había aprobado inicialmente un plan que no permitía ese aumento.

Varios analistas independientes calculan que el plan apoyado por la Casa Blanca sume entre 2 y 5 billones al déficit en esos 10 años. Pero las propuestas para compensar los recortes fiscales ya están sufriendo rechazo. El lunes, Trump tuiteó contra las propuestas que limitarían las contribuciones de los empleados a planes de pensiones a 2.400 dólares al año, frente a los 18.000 actuales. El presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, Orrin Hatch, dice que el Congreso puede no coincidir con el presidente sobre algunos de estos asuntos.

Trump también expresó dudas acerca de la propuesta de su partido de añadir un cuarto tramo impositivo para los contribuyentes más ricos, que podría hacer que pagaran tanto o más que ahora. Mientras, los republicanos están peleándose por una propuesta para derogar las deducciones por impuestos estatales y locales, que recaudaría 1 billón en una década.

Nadie dijo que fuera fácil. Puede que Trump lo complicara aún más el martes al tuitear nuevos insultos contra el senador republicano Bob Corker, que se ha mostrado escéptico respecto al esfuerzo fiscal. Fue antes del almuerzo entre el presidente y los senadores de su partido para apuntalar el apoyo a la reforma. Su arduo trabajo apenas ha comenzado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

Normas