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Salón recreado por Conforama en una vivienda cercana al Retiro de Madrid.

Así es la vivienda ideal de los españoles, según Conforama

El español no vive en la casa que desea, según muestra un estudio

Sus aspiraciones dejan entrever los cambios en tendencias y uso del espacio

El hogar que desea el español no es el lugar en el que vive. La configuración de las viviendas, sus usos y las tendencias han cambiado de forma vertiginosa en los últimos años, y conocer cuáles son los gustos e inclinaciones de los consumidores es vital para las marcas interioristas y de equipamiento y decoración de las casas. Por eso, Conforama se ha propuesto analizar los cambios principales que ha vivido el sector, y "adaptar sus propuestas de forma más exhaustiva al gusto y necesidades de los usuarios", ha asegurado hoy el director general para España y Portugal de la firma, David Almeida. Para ello, la compañía se ha aliado con el interiorista y decorador Raúl Martins, quien se ha convertido en una de las voces principales del último catálogo de ideas y conceptos.

"Los españoles soñamos con un chalet o casa independiente, con más de 100 metros cuadrados, al menos cuatro habitaciones y que esté ubicado a las afueras de la ciudad. Así es la casa ideal que la mayoría de españoles querríamos tener", ha comentado Almeida. Sin embargo, la realidad se impone a este deseo, ya que, según los datos del estudio elaborado por Conforama, los españoles viven de forma mayoritaria, en un 66%, en pisos. Además, su tamaño suele rondar los 75 metros cuadrados (70%) y tienen un máximo de tres dormitorios, en un 52%. Adaptar los productos a la realidad es, por ello, vital para todas las compañías del sector, porque aunque los datos "no dejan lugar a dudas sobre las preferencias de los españoles, también dan información acerca de las características importantes de su vivienda ideal en otros aspectos, como la decoración, la distribución o las nuevas tendencias", ha proseguido el interiorista.

En esto no parece haber consenso. Aunque tres de cada cinco coinciden en que la decoración de su casa es clave, hay mucha diversidad en cuanto a gustos y estilos. Un 33% se decanta por el estilo moderno, entendido como muebles de estética actual y vanguardista con toques tecnológicos; un 23% por el estilo minimalista, definido como decoración basada en pocos muebles y de aspecto sencillo en formas y colores; y un 12% por el rústico, con aire de casa de campo y mucha presencia de madera.

Así sería el mobiliario ideal de los españoles para sus dormitorios.
Así sería el mobiliario ideal de los españoles para sus dormitorios.

A pesar de estas ideas, recordó Almeida, "todos estos estilos de decoración pueden convivir entre sí. De hecho, vemos que es una tendencia en auge, y que siendo tendencias a priori enfrentadas, juntas funcionan bastante bien". Con todo esto, el espacio favorito del español es el salón, el lugar de la casa al que se destina un mayor presupuesto. "Aquí, el sofá es sin duda el mueble favorito de los consumidores, y cuanto más grande sea mejor. De hecho, el 31% de la muestra desearía tener un sofá grande con chaise-longe". En esta sala, los estilos pueden cambiar, así como los tonos utilizados en paredes y mobiliario y los elementos decorativos estrella. Para el interiorista, la razón principal viene dada porque "el salón es un lugar de paso, público, de varios usos y por el que pasan varias personas, por lo que los estilos pueden adaptarse a cada una de ellas".

La cocina con isla, unida al comedor, gana peso.
La cocina con isla, unida al comedor, gana peso.

No así en el dormitorio principal, de uso privado, personal. Aquí, el elemento estrella es la cama, y como en el caso del sofá, cuanto más grande sea mejor. "También cobra fuerza el almacenaje, porque aunque los españoles quieran tener viviendas de más de 100 metros cuadrados, la realidad no siempre corresponde, y el espacio disponible condiciona mucho las preferencias".

Y aunque no sea su espacio predilecto, si pudiesen cambiar algo de su vivienda, los españoles se decantarían sin ninguna duda por reformar su cocina. "Este lugar ha cambiado radicalmente su uso, ha dejado de ser un sitio donde solo cocina, y ahora también recibe a las visitas o sirve para que los niños hagan las tareas escolares", apuntó Almeida. Si a esta tendencia se le añade que el comedor ha perdido peso, en gran parte porque consume una cantidad de metros cuadrados importante y en muchos momentos del día es un espacio muerto, lo que parece encandilar cada vez más a los usuarios es la cocina unida al salón, con una mesa-isla grande. 

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