Air Berlin
Aviones de Air Berlin y Lufthansa en el aeropuerto de Tegel, Berlín. REUTERS

Lufthansa se queda con la mayor parte de Air Berlin por 210 millones

Adquiere las filiales LGW, Niki y otros 20 aviones e invertirá 1.500 millones

La segunda aerlínea germana sigue negociando la venta de otros activos con EasyJet

Fin al culebrón de Air Berlin. El presidente del grupo Lufthansa, Carsten Spohr, anunció este jueves que la primera compañía aérea de Alemania se hace con la mayor parte de Air Berlin. Lo hará por 210 millones de euros y en la que va a invertir 1.500 millones de euros.

El acuerdo se rubricó ante notario a mediodía. Air Berlin informó de que había acordado la venta a Lufthansa de su filial de vuelos regionales LGW, la aerolínea austriaca de vuelos vacacionales Niki y otros 20 aviones.

La venta de partes de la compañía garantiza que se van a mantener todos los empleos de estas filiales, unos 1.200, y que se abren perspectivas para miles de trabajadores de Air Berlin. Todo ello permite a Lufthansa hacerse con los derechos de vuelo (slots) de Air Berlin en los principales aeropuertos alemanes (Berlín y Düsseldorf).

Spohr también aseguró que espera que la operación de compra reciba el visto bueno de la Comisión Europea para finales de año. Los empleados de Air Berlin deberán solicitar ser contratados por Eurowings, filial de Lufthansa, y se les reconocerán los años trabajados en Air Berlin, aunque todavía no se sabe qué ocurrirá con el pago de las pensiones que corresponde a la empresa, informa Efe.

La segunda aerolínea de Alemania tiene 144 aviones y 8.500 empleados. El acuerdo establece que Lufthansa se quedaría con 81 aviones y 3.000 empleados. El resto de activos podrían pasar a manos de Easyjet, con quien Air Berlin aún negociaba a última hora del jueves.

Con este anuncio, Spohr pone fin a un culebrón que ha durado dos meses y que se inició el 15 de agosto cuando la compañía se declaró insolvente ante la imposibilidad de hacer frente al calendario de vuelos programado para el verano.

Etihad, el mayor accionista de Air Berlin con un 29,1% del capital, se negó a seguir inyectando dinero a fondo perdido en una empresa sobreendeudada y que acumulaba 1.200 millones de euros de pérdidas en los dos últimos años.

El Ejecutivo alemán le concedió una línea de crédito de 150 millones de euros para evitar la suspensión de pagos, al mismo tiempo que se abrió la puja para repartirse los activos más rentables de la compañía, en especial los derechos de vuelos (slots) desde los principales aeródromos alemanes.

Primera fase

En una primera fase, los candidatos a hacerse con Air Berlin fueron Lufthansa, su aerolínea de bajo coste Eurowings, Condor (perteneciente a Thomas Cook), EasyJet y Ryanair. Desde ese momento, el consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, se mostró muy crítico con el crédito concedido por el Ejecutivo alemán, al considerarlo que era incompatible con la normativa de competencia europea y que era una “maniobra” dirigida a fortalecer la posición de Lufthansa con el propósito de que se hiciera con los mejores slots de su principal rival en Alemania.

Unas sospechas que se vieron refrendadas por las investigaciones lanzadas desde la Comisión Europea por si podían ser consideradas ayudas de Estado o por la Comisión Antimonopolio alemana. “Ambas compañías son competencia directa en muchas rutas”, recordó Achim Wambach, jefe de la Comisión Antimonopolio alemana, en declaraciones al diario Rheinische Post nada más conocerse el proceso de venta.


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