CaixaBank traslada su sede a Valencia

El lunes ya tendrá su domicilio social en el antiguo Banco de Valencia

El traslado de la sede será definitivo, explican fuentes de la entidad

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, y Jordi Gual, presidente.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, y Jordi Gual, presidente.

Sorpresa. El consejo de adminitración de CaixaBank decidió el viernes llevar su sede social de Barcelona a Valencia (Bankia también la tiene en Valencia), frente a la opción de Palma de Mallorca como se ha barajado en estos dos últimos días, o Navarra y Madrid, opciones que también estaban en la mesa. La medida es consecuencia de la incertidumbre política en Cataluña, y que sigue a las adoptadas también la multinacional Gas Natural Fenosa, Banco Sabadell, y otras empresas catalanas como Dogi, Banco Mediolanum, Arquia Banca o Service Point.

El cambio de domicilio social a Valencia no tiene marcha atrás, declaré o no el Govern la independencia unilateral de Cataluña, explican fuentes de CaixaBank, quienes inciden en que una vez que la medida sea efectiva ya no retornará su sede a Barcelona. CaixaBank ha optado por esta ciudad al ser la tercera de España por riqueza y en la que ya tiene la sede del antiguo Banco de Valencia, adquirido en noviembre de 2012 en plena crisis financiera en subasta exprés al FROB. De esta forma, el nuevo domicilio social de CaixaBank, que cuenta con 113 años, será a partir de ahora la calle Pintor Sorolla, 2-4, de Valencia.

El banco que preside Jordi Gual espera trasladar su sede a Valencia el próximo lunes, una vez que el Gobierno haya publicado este sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el real decreto por el que permite a las empresas cambiar su domicilio sin convocar junta de accionistas aunque así lo fijan sus estatutos, siempre que el traslado sea en España.

Pero, a diferencia de otras entidades, como Sabadell, CaixaBank tiene previsto reunir hoy otra vez a su consejo de administración, una vez publicada la nueva normativa este sábado. En esta reunión se ratificará definitivamente el cambio de sede, una medida histórica y de gran transcendencia para la imagen de Cataluña, ya que CaixaBank es la empresa más emblemática de esta comunidad autónoma.

El nuevo decreto permite agilizar considerablemente los trámites para que las firmas catalanas puedan mudar su domicilio social a otras provincias (de 15 días antes de mínimo a un día) y evita posibles boicot de algunos accionistas. Además, corta de raíz las dudas de los fondos de inversión, que habían comenzado a poner en cuarentena entrar en bancos con sede en Cataluña ante su inseguridad jurídica. Esta medida también era reclamada cada vez por más los clientes, que habían comenzado a sacar su dinero tanto de CaixaBank como de Banco Sabadell. Y aunque las salidas de efectivo no eran todavía alarmantes, sí suponían ya un goteo contínuo que podía podia ir a más.

Lo mismo pasaba con su acción, penalizada por el mercado. El viernes descendió un 0,58%, aunque el jueves, tras confirmar la mudanza de seda, la Bolsa le premió con una mejora del 4,93%, tras tres días en caída como consecuencia del resultado del referéndum ilegal del 1 de octubre.

En un comunicado, CaixaBank explica que ha decidido dar este paso “con el objetivo de salvaguardar plenamente la seguridad jurídica y regulatoria consustancial al ejercicio de su actividad”. La decisión tiene como objetivo, sigue el comunicado, “de proteger los intereses de los clientes, accionistas y empleados, garantizando en todo momento la permanencia de la entidad, en la zona euro, bajo la supervisión del Banco Central Europeo”.

La continuidad en la zona euro garantiza a CaixaBank seguir contando con la financiación del BCE para mantener el flujo de crédito “en Cataluña y en el resto de España así como preservar la integridad de los depósitos de sus clientes”, añade la entidad.

Como ya lo han hecho el resto de empresas que han optado por llevar sus sedes fuera de Cataluña, su traslado del domicilio no comporta movimiento de empleados. CaixaBank, con dos tercios de su negocio fuera de Cataluña, es una de las principales entidades de banca minorista en España y del IBEX 35. Cuenta con 15,8 millones de clientes en el mercado ibérico, 5.468 oficinas, la mayor red comercial de la península, y más de 37.000 empleados.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, valoró el viernes el traslado de la sede de CaixaBank de Barcelona a Valencia como una reafirmación de “la estabilidad que se está produciendo en la Comunitat”.

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